INSESO, un ente cuyo funcionamiento se enmarca en la corrupción institucionalizada promovida por el tirano Obiang.

Cómo arruinar impunemente un país prospero mediante la malversación y apropiación de sus recursos, y como, al propio tiempo, declinar la derivada responsabilidad a los cómplices. El tirano Obiang no solo lo ha puesto por obra, sino que además lo asume con desigual desfachatez, al reconocer que es orgulloso de ser un dictador (ante la admiración beata del lobby español) y al afirmar que toda fortuna en nuestro País procede del saqueo de las arcas del Estado (y predicar con el ejemplo). Mientras que sus hijos exhiben con idéntico descaro el fruto de la rapiña, desde la flota de aviones, los yates, las mansiones y los coches de lujo de TNO, al entramado societario y de inversiones de Gabriel Mbega Obiang Lima en el extranjero, pasando por las cuentas offshore de Paquita la dueña de GEPROYECTOS, etc. Recordando a los amnésicos que desde hace 43 años, una parte esencial de los ingresos del Estado se reasigna a sostener el fastuoso tren de vida de la familia del dictador, cuya megalomanía solo es comparable a su reconocido complejo de inferioridad contraído en su miserable vida anterior. Cuando el patriarca Nguema Eneme era un pordiosero cazador, ladrón de animales de corral, mientras que el alcohólico Cándido Nsue Mba tenía como aposento una choza.

Desde que las justicias francesas, norteamericana y suiza desvelaran la amplitud de la acción defraudadora de los Obiang, propiciando la concienciación de la población, la propaganda del régimen ha persistido, indiferente, en su afán negacionista. Para la misma, la fortuna de la familia Obiang provendría de actividades licitas (al igual que la de los clanes Mobutu y Dos Santos !), y no de la malversación de los fondos del Estado (pese a constar de manera indubitada en procesos seguidos en los Estados Unidos de América, Suiza, Surafrica, Francia, etc). Por tanto, TNO el ladrón (reconocido como tal mediante sentencia firme francesa) puede, legítimamente, asumir el encargo de emprender acciones anti-corruptivas contra la camarilla (únicos malversadores de los fondos públicos, a criterio del tirano). Mientras que su hermanastro Gabriel Obiang Lima, el responsable de la ocultación y dilapidación de la renta petrolera, seria en realidad un precursor de la transparencia de las finanzas públicas y de ITIE. Un ideario falaz que ya no suscita entusiasmo ni en las franjas más descerebradas del ex partido único PDGE.

A vueltas con la falta de credibilidad del corruptísimo TNO al frente de la lucha anti-corrupción
Anteponiendo la arrogancia y el desdén, TNO exhibe su lujosa vida en las redes sociales, costeada íntegramente con cargo a la miseria de la población de nuestro País. Mientras se aplica en el aprendizaje de la tortura y de los asesinatos, y se inicia en el régimen culinario favorito de su tirano de padre: la carne humana, guisada por su curandera pigmea llegada de Camerún (única autorizada en cruzar la frontera en estos tiempos de repliegue xenofóbico). De la teoría a la práctica, TNO ha supervisado personalmente el asesinato de Lazaro Ekua Avomo, Nsobeya Efuman, Batho Obam Nsue, Manuel Guerrero Modo, Vicente Mba Asumu, etc. Tras el congreso del PDGE, TNO debe derramar más sangre, mucha sangre, así lo exige la pigmea y él debe acatarlo si espera sustituir a su padre algún día (persiste la duda por su adicción a las drogas y por su estupidez).

Pese al apoyo que le brinda la franja descerebrada de nuestra población, sus propios seguidores empezaron a considerar ilógico que, a los mismos promotores de la corrupción les pudiera preocupar la corrupción endémica que prevalece en el País. Por esa razón debe escudriñarse la doble intención que subyace en las pretendidas acciones anti-corruptivas que emprende TNO de manera esporádica. Un mero guiño al FMI? Toda vez que, en el caso concreto del INSESO, un ente sucesivamente saqueado por el propio tirano (reafectando sus fondos de reserva al abono de gastos judiciales irrogados en el proceso seguido por Yves Fotso contra TNO y Baltasar Engonga Edjo por extorsión) y por todos sus directivos (desde Lucas Nguema Esono, Marcelino Nguema Onguene, hasta el precitado Baltasar Engonga Edjo y Elias Abaga Nso), la tónica general ha sido siempre la opacidad y la impunidad. Una trama defraudadora por tanto consentida y organizada por el propio presidente del consejo de administración del ente y por el delegado nacional del mismo, que se articula en la falsificación de las cuentas de subsidios familiares y las de pensión por vejez (agregando el número de beneficiarios y repartiendo el producto a los intervinientes en la trama). El cuantioso daño irrogado al Estado por la referida actividad delictiva (siempre denunciada y revelada, pero nunca reprimida), redunda en la conocida incapacidad operativa del ente.

El INSESO, un ente recaudador con una nula incidencia en el desastroso sistema sanitario nacional.
Conforme se alude, el INSESO garantiza prestaciones sociales (por enfermedad, incapacidad temporal, vejez, subsidios familiares, etc) merced a la contribución de los propios afiliados y a la financiación del Estado. Correspondiendo al ministerio de trabajo y Seguridad Social la tutela y la vigilancia de la gestión de la seguridad social, así como la potestad reglamentaria que le concede la ley de régimen jurídico de la administración del Estado. Sin embargo y conforme puede apreciarse (amén de constar en numerosos informes oficiales), la situación sanitaria de nuestro País, y del sistema hospitalario en particular, es simplemente deplorable (podría afirmarse la peor de la subregión) y no refleja desde luego la amplitud contributiva de los trabajadores y del Estado al INSESO. Los mismos hospitales vetustos legados por la colonización (salvando las clínicas de lujo de la primera prostituta nacional, inaccesibles para el ecuatoguineano de a pie), desprovistos del mas mínimo equipamiento, centros de salud destartalados, carencia de médicos y de enfermeros (dependientes de la cooperación extranjera), carencia de medicamentos, etc. Mejor que cualquier otro sector, el sector sanitario pone de relieve el desinterés del tirano por la acuciante demanda social (empleo, educación, vivienda, cobertura sanitaria, etc), a la que el gobierno dictatorial ha venido asignando, durante la efímera bonanza petrolífera, menos del 1% del presupuesto del Estado. 

Una dramática e inhumana situación que no solo afecta al Pueblo llano sino a todos, incluso a los mismos caciques del régimen, obligados a acudir a países extranjeros para recibir atención médica (revisiones y evacuaciones inopinadas). La pandemia de la covid-19 vendría a reforzar la desesperanza sanitaria, confrontando a muchos de aquellos caciques a las consecuencias de su propia inhumanidad, al verse indefensos y desfavorecidos como todos. Algunos de ellos fallecerían mientras esperaban a ser evacuados, o verían sus últimos días en el extranjero por haber sido evacuados tarde (Santiago Nsobeya Efuman, Marcelino Nguema Onguene, Severino Ondo Nguema, Segismundo Nsue Alene, Bathó Obam Nsue, Celestino Bonifacio Bacale, Baltasar Nzeng Mesian, y hasta la mismísima Cándida Ocomo Mba). Así es, todos iguales ante la muerte.

Otro drama, al margen de la pandemia, las explosiones de Nkoantoma, reafirmaría la extrema inseguridad sanitaria prevaleciente en nuestro País. Con tal ocasión, y mientras su dictador de padre preferiría esconderse en su guarida de Mongomo (indiferente o satisfecho por el sacrificio de tantas vidas), TNO mostraba a la luz del día y ante los focos de televisión del mundo, su incapacidad a sobrellevar la presión que supone la dirección del Estado en tal periodo de crisis. Por no poder no fue capaz de proveer absolutamente ninguna asistencia a los damnificados, ni ambulancias, ni medios ni personal para el rescate, para desminar el área contaminada, ni personal sanitario para atender a los damnificados, ni tanatorios para acoger tantos cuerpos destrozados, un caos que traumatizo a todo el País. El responsable de seguridad y defensa (por el mero mérito de ser el hijo del dictador) por una vez dejaría de mostrar las imágenes de su vida cotidiana en instagram (no son tan glamurosas las imágenes de niños amputados, aplastados, desangrados). La arrogancia y la soberbia cedieron a la extrema destreza que padecía un Estado en realidad indigente y tan desangrado como las propias víctimas de Nkoantoma. TNO mendigando la ayuda de otra cleptocracia como lo es Congo, para que le enviasen personal sanitario y hospitales de campaña. Todo un símbolo que patentiza inequívocamente que el régimen de Obiang es la peor dictadura en Africa, y probablemente del mundo.

Las diligencias policiales eximen a Baltasar ENGONGA EDJO, promotor de la corrupción en el INSESO.
En aras de favorecer el enriquecimiento de sus familiares (mediante la malversación de caudales del Estado), el tirano Obiang los promueve a los cargos más “lucrativos” de la administración, de los entes autónomos y de las empresas del sector público. Por tal razón, desde que se incrementa drásticamente la capacidad recaudadora del INSESO (merced al auge del sector petrolero), Obiang designa presidente del consejo de administración del mismo a su sobrino Baltasar ENGONGA EDJO (sucediendo a Marcelino NGUEMA ONGUENE qepd), quien es a la vez ministro de la integración subregional CEMAC, gobernador del banco africano de desarrollo, y presidente del consejo de administración de CCEIBANK. A su vez, ENGONGA EDJO designa delegado nacional de INSESO a su primo Elías ABAGA NSO (hijo de Elias ABAGA MIKUE). Desde entonces, ambos procederán metódicamente al saqueo y a la apropiación de los fondos del ente, mediante todas las modalidades defraudadoras, falsificación de las listas de beneficiarios de pensiones y subsidios, contratación de empresas propias (obimer, limpianet, presing texting, fumigadoras, etc), cobro de comisiones a los proveedores, etc. Un robo a mano armada a la vista de todos, de manera fulgurante y en un lapso de tiempo breve, los dos asaltantes diseminara inmuebles y negocios por todo el País, sin olvidar las consabidas flotas de vehículos de alta gama, y etc.

El súbito enriquecimiento de ambos cleptómanos suscitaría las apetencias y el resentimiento de otros postulantes también allegados al tirano (siendo el más acérrimo Rosendo OTOGO MEÑENG), lo cual conllevaría el cese de alias ABAGA NSO tras más de 15 años al frente del ente. Si bien no se le exigiría responsabilidad alguna por su implicación en la trama defraudadora dirigida por su mentor Baltasar ENGONGA EDJO. Sin embargo, y pese a colaborar estrechamente con la primera prostituta nacional, el actual delegado nacional del ente, Pedro Claver MBEGA OVONO (otro cleptómano y un temible chivato que acabó cayendo en su propia trampa), no ha corrido la misma suerte que su predecesor y permanece desde hace una semana a disposición de los servicios de seguridad nacional. Al parecer debe responder de su implicación en la descrita actuación defraudadora. Al mismo fin, estarían igualmente a disposición policial los responsables financieros del ente, así como algunos representantes del mismo en Ebebiyin y Evinayong. Lo cual indica que las pesquisas policiales se centraran únicamente en la implicación de los precitados, sin abarcar la integridad de una actuación delictiva perpetrada de manera discontinua desde la designación de Baltasar ENGONGA EDJO al frente del ente público.  

En efecto, y en lógica con la consabida impunidad que ampara al tirano y a su familia, no pueden extenderse las diligencias policiales al mismo Baltasar ENGONGA EDJO, el verdadero promotor de la corrupción en el ente. Por ende, tales diligencias no darán lugar a un proceso judicial en legal forma, sino que redundaran en resoluciones judiciales dictadas por el mismo dictador Obiang tras los consabidos juicios simulados. Ningún proceso judicial permitirá exigir responsabilidades por la reasignación de los fondos de reserva del INSESO al pago de gastos judiciales en el proceso seguido a instancia de Yves FOTSO contra Baltasar ENGONGA EDJO y TNO por extorsión y estafa. Por ende, no podrá exigirse responsabilidad al tirano por reafectar dichos fondos de reserva al abono de una indemnización de 16.460.218,77 euros a la clínica extranjera Marseille Kliniken AG, ZOUG.

Al igual que en todos los entes y en todas las empresas públicas, el presupuesto del INSESO es meramente nominal y no existe control (ni interno, ni externo) de sus cuentas. Ni el ministerio de Hacienda (encargado de la tutela financiera), ni el de Trabajo (encargado de la tutela técnica) podrían interferir en el coto vedado de Baltasar ENGONGA EDJO, quien goza de absoluta impunidad. Siempre que su balance al frente del INSESO ha venido mereciendo la aprobación del parlamento del PDGE y del mismo dictador. En tal sentido, las diligencias policiales, instruidas, por orden de TNO, contra el actual delegado nacional del INSESO y contra sus responsables financieros, obece a la consabida lógica de ajustes de cuentas personales. Al fin y al cabo, las mismas no arrojaran la luz sobre la amplitud y las modalidades de la trama defraudadora, ni propiciaran la restitución de los fondos desfalcados al erario público. La remoción de Pedro Claver MBEGA OVONO solo le obligara a Baltasar ENGONGA EDJO a designar un nuevo cómplice para proseguir con la rapiña.

Epilogo.
Conforme expusimos con anterioridad, es el deseo del Pueblo, y una necesidad perentoria, que los autores de malversación de fondos públicos sean enjuiciados, y la incautación y la restitución de tales fondos públicos malversados sea efectiva. A tal efecto, la reestructuración de nuestro sistema judicial deberá acometerse prioritariamente para sostener el estado de derecho.

Radio Macuto Facebook

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *