Por Celestino Okenve 

Hace tiempo, en 2016 se iniciaba el proceso de biens mal acquis en Paris. Entonces, el acusado era Teodoro Nguema Obiang, el segundo hijo de Obiang.

Cuando fue llamado a declarar, no lo hizo. Desde entonces, su padre ha malgastado varios millones de euros y de estratagemas para evitar el juicio y la condena de su hijo.

Entonces, los medios de propaganda de la dictadura afilaron los cuchillos verbales para arremeter contra Francia, algo que consideraban unitario, ignorando que el poder judicial, el ejecutivo y el legislativo franceses son independientes y cada institución se rige según las leyes que le conciernen.

Y hoy, al igual que entonces, el hijo del tirano, que al parecer ha tomado el poder sin la entronizan que le faculta para ello, arremete, en unión de la dictadura en pleno, contra la justicia española, contra España y contra el parlamento europeo.

Entonces, ayer, los jueces franceses mostraron que su país, a pesar de los Wagner que pretenden arrebatar la  influencia gala en Africa, es un Estado antiguo, serio y poderoso. Y no es todo eso por poseer armas nucleares, sino porque la clase política francesa, los jueces franceses y los parlamentarios franceses se sienten orgullosos de ser franceses y ese orgulloso les obliga a comportarse con dignidad. Y Teodorin fue condenado, a pesar de haber osado Guinea llevar a la République ante el Tribunal Internacional de Justicia. Y sus varios bólidos excepcionales, sus joyas, sus pinturas y su mansión avenue Foch 42, han sido confiscados finalmente. Ha llevado tiempo y nadie, salvo los descerebrados de la dictadura, osará decir que se hayan violado un ápice los derechos del reo Teodorín ni el Derecho Internacional. Con Fuerza y con elegancia Francia ha cumplido.

Francia no se amilanó. El ejecutivo francés no le puso impedimentos al judicial francés sino todo lo contrario.

España no debería ser distinta a Francia pero, por ahora las evidencias señalan ciertos comportamientos del Magistrado Pedraz que hacen sospechar de presiones insoportables. Quizá sepamos algún día quien es esta boa constrictor que obligó al juez a dejar escapar a Carmelo Owono Obiang Didi, una huida que casi con toda seguridad llevó a la muerte a Julio Obama, el secuestrado de más edad que al parecer no pudo aguantar las torturas de Didi cuando volvió a Guinea furioso.

Si Guinea dice haber iniciado un proceso en el país en el mes de febrero contra Nicolás Obama Nchama, Carmelo Ovono Obiang e Isaac Nguema Ondo, debe llamar rápidamente a declarar a los supuestos torturados y a los supuestos torturadores e incluso ampliar la lista de los que delinquieron, pues hubo más torturadores, hubo militares que articularon un falso juicio dentro de la cárcel y hubo muchos colaboradores necesarios.

Y debe el juez pedir prisión preventiva para los tres después de ser oídos. Y deben los jueces abrir una investigación sobre la muerte de Julio, ocurrida casualmente tras el retorno de Didi de España. Y todo esto, para ser más creíble, debe hacerse antes de 3 meses, pues la celeridad sería un signo de que estamos hablando de un proceso serio y debido y no de un fraude como todos sospechan.

Como recuerdo de aquella bravuconada de Guinea en el año 2016 contra Francia, les pongo el comunicado del dictador:

GOBIERNO de la REPÚBLICA de GUINEA ECUATORIAL

Presidencia

Oficina de Información y Prensa

Comunicado de respuesta a la Fiscalía Nacional Financiera de Francia

Malabo, 26 de mayo de 2016

Respuesta a las noticias recibidas el jueves 26 de mayo, sobre la solicitud de la Fiscalía Nacional Financiera de Francia (PNF) para que el Vicepresidente Segundo de la República de Guinea Ecuatorial, Teodoro Nguema Obiang Mangue, se presente a juicio ante el Tribunal Correccional de París, por supuestos delitos de blanqueo y malversación de fondos:

En primer lugar, mostramos nuestra sorpresa porque esta solicitud de la PNF surge inmediatamente después de las elecciones totalmente democráticas, avaladas por organismos nacionales e internacionales, en las que el Pueblo de Guinea Ecuatorial ha vuelto a escoger mayoritaria y libremente al Presidente de la Nación, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, como Jefe de un Estado al que sólo él ha sabido conducir, en los últimos años, por el camino del desarrollo económico, político y social, lejos de los neocolonialismos aún imperantes en otros países del continente africano. Interpretamos esta acción tan puntual de la PNF, justamente después de nuestros comicios electorales, como una clara reacción ante la decisión libre, independiente, y democrática de los ciudadanos de nuestro país, que han vuelto a reelegir a nuestro Jefe de Estado, S. E. Obiang Nguema Mbasogo, como Presidente de nuestra Nación.

En segundo lugar, mostramos nuestra sorpresa porque esta solicitud de la PNF surge inmediatamente después de la visita de un ilustre ciudadano francés a nuestro país, para asistir precisamente a la investidura presidencial de nuestro Jefe de Estado reelegido. Nos referimos al político francés Jean Marie Le Pen, que -como han documentado los medios internacionales de comunicación- fue, como otras muchas personalidades internacionales, invitado y asistente a dicha celebración. Interpretamos que dicha visita ha sido en parte la causante de la inmediata reacción de la PNF que, por este motivo concreto, ha acelerado los trámites que están siendo tratados desde hace años.

Tal y como el Gobierno de la República de Guinea Ecuatorial ha manifestado previamente, mostramos nuestra repulsa absoluta y totalmente ante el hecho de que una institución de otro país, en este caso la PNF, desprecie la figura institucional de nuestro Segundo Vicepresidente, e insista en ignorar la inmunidad de jurisdicción a uno de los máximos representantes de un Estado soberano, como es la República de Guinea Ecuatorial, Nación por lo demás amiga de la República de Francia. Guinea Ecuatorial y Francia han firmado numerosos acuerdos de cooperación y de protección recíproca de bienes, que deben ser respetados por las instituciones francesas.

En cualquiera de los casos, en este o cualquier otro asunto, y como país plenamente soberano, la República de Guinea Ecuatorial se suscribe única y totalmente al arbitraje internacional de la Convención de Viena, para que sean los jueces internacionales -objetivos y ecuánimes- y no la justicia francesa, la que tome la decisión en este o cualquier asunto que ataña a las instituciones de dos países (Francia y Guinea Ecuatorial), igualmente soberanos e independientes.

Ni las instituciones de Guinea Ecuatorial, ni la justicia de Guinea Ecuatorial toman, por lo tanto, a efecto ninguna de las decisiones de un organismo particular perteneciente a otro país, como es en este caso la PNF.

Firmado: Presidencia de Guinea Ecuatorial
Oficina de Información y Prensa

https://www.guinea-ecuatorial.net/inicio.asp?cd=ni10255

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