Llegados al 6 día del encierro obligado del activista pro DD.HH Luis Nzo, se sobrepasa, y con creces, el tiempo estipulado por ley de llevar a un detenido a disposición judicial; mientras tanto, el detenido sigue sufriendo las inclemencias propias de una celda de un régimen dictatorial
Mañana viernes, cumple una semana desde que fue interceptado por elementos de la (in)seguridad ciudadana y llevado, junto a su carretilla de mercancías, a las dependencias de Guantánamo, en concreto en la zona que en los cuerpos y fuerzas de orden suelen cumplir los arrestos.
Según fuentes de toda solvencia, “a Luis solo le han llamado a la oficina de la persona que tiene su teléfono móvil”
Y fue en esa oficina y por el responsable de la misma, donde le dijeron al Sr Nzo que desbloquease el aparato, activara los datos móviles y que entre en la red social whatsaap. Así lo hizo
Por la mensajería de Whatsaap, encontraron que envió en su día que habían sido torturados los secuestrados miembros de MLGE IIIR en Sur de Sudan. También se pudo leer que, el propio Luis Nzo sostenía que el Sátrapa no viajaría a España asistir a la Cumbre del clima en Madrid; así como unos audios enviados por él.
Luis dijo ante el inspector de policía que, efectivamente fue quien había escrito y enviado lo encontrado en su teléfono porque, “son informaciones que circulan en las redes sociales”. A la pregunta del por qué lo hace, el Sr Nzo respondió que, se mueve en el mundo político contrario al régimen en plaza, lo mismo que sus hechos que, también van en dirección contraria a la dictadura imperante.
Luis Nzo fue reconducido a la misma celda que entró desde el primer día, tras verificar el contenido de su teléfono portátil y a la espera de la suerte que decidan sus captores. Sin acusación formulada