La cuarta prórroga del estado de alarma sanitaria en Guinea Ecuatorial se veía venir con la aparición de las nuevas cifras de contagios en la página del periódico digital Ahora EG a la vista de las cuáles alguien compartió éste titular: “Triller Covid 19: Guinea Ecuatorial mantiene el confinamiento hasta el 15 de junio. Muy pronto en sus pantallas”.  Esto fue a mediodía del viernes día 29 de mayo, antes de que aquella tarde se reuniera la llamada Comisión política… Todo ello nos suscita las reflexiones que hacemos a continuación.

Vivimos en un país donde sus gobernantes no tienen el más mínimo respeto a los gobernados, los consideran y los tratan no como ciudadanos, sino como meros súbditos, saben que la inmensa mayoría de los guineanos no pueden reclamar sus derechos porque simplemente no los conocen y, por lo tanto, consideran que no tienen la obligación de rendirles cuentas de su gestión. Éste es, en resumidas cuentas, el mayor problema que tiene Guinea Ecuatorial y cuya solución condiciona la solución de los demás problemas.

En una entrega anterior ya expuse el tema del vacío legal que existe en nuestro país sobre la declaración de los estados de alarma, de sitio y de excepción. Dicho vacío ha hecho posible que se prorrogara dos veces, por una Orden del primer ministro, el decreto presidencial que declaraba el estado de alarma sanitaria en Guinea Ecuatorial. Pero después han ido a más, y en peor sentido, prorrogando de nuevo dos veces dicho estado de alarma mediante una simple declaración, no escrita, del llamado Comité político, que no del gobierno, y todos contentos. Quede bien claro que el problema que se plantea aquí no es el estado de alarma en sí, sino el procedimiento.

En su comparecencia ante el pleno del Senado el pasado día 27 de mayo, el primer ministro dice textualmente: “El gobierno es el que tiene que dar la información de lo que pasa en el país. Si  nos vamos a basar en las informaciones de las redes sociales, sinceramente para qué tenemos un gobierno”. Ésta es precisamente la pregunta que nos hacemos muchos guineanos, para qué tenemos un gobierno? Para que tenemos un gobierno cuando los guineanos pasamos una, dos semanas o más sin tener información oficial de la evolución de la pandemia que ya está muy presente en nuestro país, cuando, tanto en la página oficial del gobierno como en los informativos de la televisión pública se informa con todo lujo de detalles la evolución de la covid-19 en todos los países del mundo. En la página oficial del gobierno no existe ninguna sección donde se pueda seguir la evolución diaria de la epidemia; las últimas cifras que manejan los medios informativos oficiales y publicadas por AhoraEG (1.306 contagiados, 200 recuperados y 12 fallecidos) no han sido comunicadas formalmente por el gobierno. En dichas circunstancias, porqué no recurrir los ciudadanos a las redes sociales, cuando necesitan información que no les suministra su gobierno? Como hemos señalado arriba el digital AhoraEG habla de 1.306 casos acumulados, 200 recuperados y 12 fallecidos al día 30 de mayo, la página oficial del gobierno dice que son “1.306 casos acumulados y más de 275 recuperados, la RTVGE en su programa “Balcón del Domingo” de ayer 31 de mayo nos presentó un gráfico que nos señala que hay 1.306 casos acumulados, 175 recuperados y 11 fallecidos. A quién hay que acudir para poner orden a toda esa información?

Todo lo anteriormente expuesto contribuye de forma negativa a combatir la covid-19 en nuestro país. El manejo de la información por parte del gobierno sugiere a la población de que no existe realmente una situación de peligro, porque cuando se pasa semanas sin informar ni nuevos contagios ni nuevos fallecimientos se interpreta fácilmente que la epidemia ya está dominada. La colaboración de toda la población, tan necesaria, no puede ser efectiva si el gobierno no transmite realmente el mensaje  del peligro que supone la epidemia y esto se hace difundiendo puntualmente la evolución de los contagios, el número de personas ingresadas en las UCI, las muertes  que se producen, la cartografía de la epidemia por barrios, en las dos ciudades más afectadas y por distritos en el resto del país. Este es el ejercicio diario y sin excusas a que se prestan gobiernos responsables de todo el mundo. Desde el día 29 mayo a hoy día 1 de junio son prácticamente tres días, no se han realizado pruebas durante dicho periodo?, de haberse realizado, no se ha detectado ningún caso positivo? 

Nuestro mayor deseo es que se recuperen todas las personas que han sido infectadas, pero cuando se producen muertes y no se recogen en las informaciones oficiales, es una falta grave de respeto y un insulto a los fallecidos y a sus familias. La cifra de 12 fallecidos figura desde el día 24 de mayo pero, miren bien, en el informativo de  de las 21:00 h de RTVGE del día siguiente 25 de mayo, un miembro del comité técnico informaba y lamentaba, desde Bata, el fallecimiento de dos pacientes por coronavirus, además de 27 nuevos infectados, con dichos datos la cifra de infectados pasaba 1.061 y la de fallecidos a 14. Sin embargo, la cifra de contagios permaneció inalterable en 1.034 hasta el día 29 de mayo y hasta la fecha de hoy tanto en los datos de los medios oficiales arriba comentados como los de la página de la OMS, sigue figurando la cifra de 12 fallecidos. Se necesita que el gobierno sea mínimamente honesto y transparente en la publicación de la información, con lo que contribuiría a sensibilizar mejor a la población, porque como residentes en Guinea nos llega información diaria de familiares y amigos que fallecen o se contagian y dicha información no se ve reflejada oficialmente por ningún lado.

Para cualquier ser humano el mundo ideal es aquel en su vida transcurre en un camino de rosas, una vida cómoda sin sufrimientos, cuando se le presentan  dificultades su deseo es que venga alguien de fuera para resolvérselos. Sin embargo, las dificultades en la vida constituyen una oportunidad para aprender, para mejorar, para progresar. Quizá esto es lo que ha pasado en una gran parte de los países con la irrupción de la covid-19, para la que nadie estaba preparado.

Pensamos que casi todos los países han aprendido algo con la pandemia que nos azota, y es muy probable que Guinea Ecuatorial sea la única excepción, porque para aprender no sólo basta la voluntad de hacerlo, sino tener la capacidad de poder pensar, lo cuál está vetado en nuestro país donde el oficio al que se apunta todo el mundo es el de adulador, un poco a imagen de las plañideras que existieron en su tiempo. Como dice San Agustín, en sus Sermones, “Errare humanum est, send perseverare diabolicum”, que nos dice que el error es humano, pero perseverar(en el error) es diabólico. Esto va a cuento de los que nos gobiernan, que se consideran unos dioses y que, por lo tanto, según su forma de concebir las cosas, no cometen errores, en clara actitud de prepotencia y arrogancia. Se necesita humildad para reconocer los errores, porque dicho reconocimiento es una oportunidad de empezar de nuevo, repensar, replantear, corregir y avanzar más seguros. Pero, en un sistema de pensamiento único todo lo que se hace está bien hecho y osar  criticarlo es un “delito” contra la patria. Eso es lo que lleva a reprimir todo pensamiento diferente como lo hemos visto a lo largo de la crisis que tenemos encima. Tal es el caso del conductor de la UNESCO, que tuvo problemas por haber informado a sus familiares la alerta que les fue comunicada en una reunión por sus superiores a fin de que tomaran en serio lo de la pandemia de la covid-19 en Guinea Ecuatorial, ya que las proyecciones de que disponía el sistema de las Naciones Unidas consideraban probable que a principios del mes de mayo podían darse numerosas muertes en los países africanos, como estaba ocurriendo en aquel momento en Europa. O el caso de la enfermara Nuria, que también comunicaba a su amiga las preocupaciones que les había trasladado su jefe en una reunión, sobre ciertas deficiencias en el hospital de Sampaka. Es igualmente el caso de todos los jóvenes que llevaban el programa “Buenos días Guinea” de Asonga TV y del francés, seleccionador de selección nacional de fútbol.

Toda la actuación del gobierno se reduce a pura propaganda política, para mostrarse, cara a la galería, como buen gestor, recibir felicitaciones y elogios del exterior sin importar el sufrimiento físico y psíquico de la población.

Qué explicación lógica puede darse al reparto de 85 millones de FCFA a los partidos políticos legalizados? Se ha dicho que es “para que los partidos políticos ayuden a sus militantes en este periodo de crisis sanitaria”. Se supone que dicho dinero se ha sacado del Tesoro Nacional y si no es con la finalidad de regalarlo a los líderes de los partidos, es un sinsentido. Los partidos políticos no tienen más obligación en este periodo de crisis que influir en la orientación de las acciones que deba ejecutar el Ejecutivo como gestor del Erario público. Pero la explicación del acto al que nos estamos refiriendo se explica claramente con un post en facebook de un destacado militante del PDGE (http://www.facebook.com/groups/criticamosleeo/permalink/2472184162882936/) donde, exhibiendo el producto covid organics traído de Madagascar encima de su mesa de despacho escribe: “PDGE, ECUACIÓN DE ORO, NÚMERO DE MILITANTES = NÚMERO DE PRODUCTO TRAÍDO DE MADAGASCAR, YO YA TENGO LO MIO” y luego sigue: “A los de la oposición y subversivos, vuestro producto os espera en el nuevo cementerio de Sampaka”. Creo que con esto todo está claro.

Si consideramos que el primer caso de contagio local se detectó en la región continental el día 25 de marzo y en la insular el 12 de abril, casi tres semanas después, que la población de la parte continental es más del triple de la de la parte insular, que al día de hoy y según los datos oficiales, de los 1.306 casos positivos de covid-19 en Guinea Ecuatorial, el 60% corresponden a la región insular, se deduce fácilmente que algo ha fallado aquí en la región insular. A nuestro juicio, una de las cosas que han fallado es que en Malabo el confinamiento es puramente nominal.

Ha sido muy desafortunada la declaración del gobierno en el sentido de que la oficina de la OMS en Malabo falseaba los datos, como lo fuera en su día la acusación de que cierto personal del laboratorio de Baney falseaba los datos (la última cifra, publicada por la OMS, del total de positivos confirmados es de 1.034 y la cifra oficial al día de hoy es 1.306). Dicho tipo de declaraciones contribuyen negativamente en la sensibilización de la población.

Signo de improvisación y de manifiesta irresponsabilidad es el anuncio hecho por el gobierno, en el sentido de reanudar los vuelos internacionales a partir del próximo día 15 de junio.

Malabo, 1 de junio de 2020

Guillermo Nguema Elá

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