Un buque de transporte de gas natural licuado (GNL) fue abordado este fin de semana frente a Guinea Ecuatorial, según la página especializada Maritime Dryad Global.
El abordaje al ‘Methane Princess’ tuvo lugar el sábado por la mañana, cerca de la terminal de Punta Europa en Guinea Ecuatorial, alrededor de las 06:30 (hora de Lisboa), cuando el barco salía de dicha terminal, según el mismo página.
La misma fuente informa que no se hicieron disparos y que dos ciudadanos filipinos fueron secuestrados, uno de los cuales escapó, resultando ligeramente herido al abandonar el barco pirata. Sin embargo, otro portal de vigilancia marítima, FleetMon, que cita fuentes locales, señala que no hubo secuestro.
La Marina de Guinea Ecuatorial llegó al lugar entre 35 y 40 minutos después de la alerta, según el Dryad Global, y el buque, tras las investigaciones de la Armada y el personal de la administración de Guinea Ecuatorial, pudo partir en el tiempo previsto.
En su informe trimestral, publicado el 14 de enero, la Oficina Marítima Internacional (IMB) señaló que se había producido «un aumento de la piratería y los robos a mano armada» durante los primeros nueve meses del año, y que el Golfo de Guinea registraba un aumento del 40% en comparación con el mismo período de 2019.
«Los piratas provistos de armas de fuego y cuchillos han secuestrado a grupos más grandes de marineros y a mayores distancias de la costa de África occidental«, señala la IMB, un organismo que depende de la Cámara de Comercio Internacional (CCI).
La IMB añade que desde principios de año se han secuestrado y/o tomado como rehenes a 85 marinos en todo el mundo, 80 de ellos en el Golfo de Guinea como resultado de 14 ataques frente a Nigeria, Benin, Gabón, Guinea Ecuatorial y Ghana.
La agencia del CCI señala que los grupos de piratas en el Golfo de Guinea están «bien organizados y apuntan a buques de diversos tipos«.
El Golfo de Guinea se ve ahora más afectado por la piratería que el Golfo de Adén, una zona marítima entre Somalia y la Península Arábiga que ha sido durante mucho tiempo una de las principales zonas de actividad pirata en África.
En cuanto a la piratería frente a las costas de Somalia, la IMB dice que no se han registrado incidentes desde 2018, y que los piratas liberaron a los tres últimos rehenes capturados a lo largo de los años en agosto de 2020.
El aumento de la piratería en el Golfo de Guinea, que abarca los dos principales países productores de petróleo de África -Nigeria y Angola- perturba las rutas marítimas internacionales y cuesta millones de dólares a la economía mundial.
Creada en 1981 y con sede en Kuala Lumpur (Malasia), la misión de la IMB es luchar contra la delincuencia marítima.
Agencia Lusa