Guiño a Donato Ndongo-Bidyogo
Cuántas veces pasé por aquí,
por aquí, sin tener un escrito,
ni un solo poema
que me alegre
el día.
No saben escribir sino criticar,
y en todo lugar y circunstancia
el oficio de escribir es ingrato
de desengaños, y frustraciones,
de ilusiones, y afectos sinceros.
Cuántas veces pasé por aquí,
por aquí, sin cerrar los ojos
a la voz porosa de mis versos,
y a los viejos recuerdos doloridos.
Ya la vida corre y se mueve,
sin resquicio para el rencor ajeno,
ni desmayos, ni olvidos furtivos,
de los ruidos contenidos de los llantos.
Cuántas veces pasé por aquí,
por aquí, para la rebeldía de mi conciencia,
y exhumar mi soledad de este paisaje gris,
por todas partes, hay algo de lamento.
Cuá-aaaantas veces pasé por aquí,
por aquí, sin tener amigos
por el delito de mis sueños de lujo,
el adiós del recuerdo vacilante de la amistad.
Cuántas veces por aquí pasé,
sin decir nada, solo que no quiero ser escritor
sino escribir para el lector:
que pierde importancia los objetos deseados.
Cuántas veces pasé por aquí
dime tú, sin ser leído,
sin un poema mío,
que casi, ya no recuerdo.
Joël Keffa