Hace sólo unos años, Guinea Ecuatorial era un auténtico emirato petrolero en África Central, con unas obras de infraestructura faraónicas que habían puesto verdes de envidia a muchos habitantes de la Comunidad Económica y Monetaria de África Central (CEMAC), pero en 2023 debería estar en recesión económica. Esta es la proyección realizada por el Comité de Política Monetaria (CPM) del Banco de los Estados de África Central (Beac), cuya 4ª y última sesión ordinaria del año 2022 tuvo lugar el 15 de diciembre de 2022 en Duala, Camerún.
Según las previsiones reveladas por Abbas Mahamat Tolli, gobernador de la Beac, el país de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo registrará una tasa de crecimiento del -3,5% en 2023. Con sólo un 2,4% en el mismo año, la República Centroafricana es el país de la CEMAC con el crecimiento menos vigoroso, frente al 3,5% de la República Gabonesa y Chad. La mayor mejora de este indicador económico en 2023 se espera en la República del Congo, con un 4,2%, frente al 4% de Camerún, líder económico de la subregión.
Pero en términos más globales, la CEMAC registrará un ligero aumento de su tasa de crecimiento económico en 2023, si nos atenemos a las previsiones del Comité de Política Monetaria del BCE. «El Comité de Política Monetaria ha mantenido su previsión de una recuperación gradual de las actividades económicas en la CEMAC, tras la última actualización de septiembre de 2022. En este sentido, las previsiones se basan en una tasa de crecimiento real del PIB que aumentaría al 2,9% en 2022, y luego al 3% en 2023, frente al 1,7% en 2021, impulsado principalmente por un repunte del crecimiento no petrolero», señala el comunicado oficial emitido al término de la reunión en Duala.
El mismo documento anuncia un descenso de la tasa de inflación en la CEMAC en 2023, en comparación con 2022. En efecto, tras alcanzar el 5,5% este año, la tasa de inflación de la CEMAC debería estabilizarse en el 4,8%, es decir, un 1,8% por encima del umbral de tolerancia del 3% permitido en esta comunidad económica y monetaria, cuyos países deberían registrar un aumento del 74,8% de sus activos exteriores en 2023. Según el gobernador del Beac, este fuerte aumento previsto de los activos exteriores se basa principalmente en los desembolsos de apoyo presupuestario por parte de los países que se encuentran en el marco de programas económicos con el FMI, así como en los desembolsos tras la asignación de derechos especiales de giro (DEG) a algunos países africanos, entre ellos los de la CEMAC.