Dunia, mi amiga la ladrona

Desde que se declarase el estado de crisis sanitaria en todo el planeta, las personas que seguimos vivas combatiendo los efectos devastadores del Covid-19, hemos tenido, y seguimos batallando para tratar de ser responsables con nosotros mismos. Lo que dentro de la lógica, también implica estar pendientes de nuestros seres queridos. Las familias son lo más importante. Y sobre todo como africanos algunos, y africanos otras, nuestras familias juegan un rol vital en el cual no aceptamos por nada del mundo que gente externa a ellas juegue con su salud. Que es lo único que deseamos que “nos sobre”, mientras nos buscamos la vida con sacrificio y esfuerzo en muchos casos.

El caso que ahora les quiero contar es para mi importante. A ustedes sólo les quiero poner de testigos. Así cuando después de publicarse este documento comiencen a llegar reacciones por parte de ustedes, o de los señalados, hacia mi, no duden que quien diga que hago mal, será literalmente mandado a la mierda. Se agradece entonces que solo lean. Y si quieren opinar, ahórrense tratar de darme lecciones de moral. Sobre todo la infumable moral guineoecuatoriana que vive del miedo a la dictadura de mierda.

Empezaré desde el principio.

Tengo un hijo que reside temporalmente en España.

Desde que me lo llevé a España ha residido como estudiante en León. Lugar donde tengo a otra hija mayor que él en sus últimos años de formación académica. Pero de repente tuvo que abandonar donde vivía porque los dueños de la casa, que me lo trataron muy bien, decidieron tener un bebé. Y claro, la habitación que él alquilaba se debía remodelar. Así que debía buscarse otro lugar. El problema de ese movimiento tan repentino es que ocurrió justo en pleno comienzo del Covid en España. Lo que complicó muchísimo las cosas para encontrar al instante otro lugar donde meterle.

Teniendo en cuenta que el problema sanitario era más que real en el reino, mi familia y yo, unos desde Guinea Ecuatorial, otros en España, y yo en Centroamérica, decidimos buscar una solución urgente al tema. A eso me acorde de una conversación reciente que había tenido con una amiga de la infancia y del cole, llamada Dunia. Sí, la hermosa joven que “me robaba el corazón silenciosamente” en el Colegio Claret. En la conversación incluso le recordé que siempre estuve tras de ella cuando éramos chavales. Entre otras cosas. En esa misma conversación incluso le invité alguna vez, si me encontrase en la misma ciudad que ella, a una cena. Porque la última vez que supe de ella fue en el año 1991. Desde aquel año, hasta esa conversación, no habíamos vuelto a vernos. Pues ella abandonó Amilivia. Y yo me fui a vivir al extranjero.

En esa misma conversación, valga repetirlo, me habló que tenía una casa con espacio suficiente para ella y quien quiera, a modo favor, alquilar temporalmente una de las très habitaciones que asegura tener En su casa. Yo esa opción, en Madrid, me pareció muy interesante, ya que viajo mucho a esa ciudad. Y me suele costar encontrar aveces hasta albergues para quedarme un par de noches. Le pregunté si solía alquilar. Y me dijo que normalmente no hace eso. Pero puede aceptar a modo especial a gente que ella conoce en persona. O en su caso, ayudar, pero cobrando simbólicamente. Lo que se entiende ya que como todos nosotros, sacar un poco de dinero es siempre bueno.

Esa conversación acabó así. Y yo al menos ya sabía que en Madrid no iba a tener más problemas. Siempre y cuando ella tuviese ese lugar. Y sobre todo, al ser yo un conocido, un condiscípulo, me sentiría más cómodo en casa de alguien como ella. Que en los lugares donde aveces comparto habitación con mucha gente extraña.

De repente ocurre lo de mi hijo, y me acuerdo de ella.

La llamo y le pregunto si aparte de ella misma, a ver si conocía a alguien que pudiera tener un lugar que yo pueda alquilar para que mi hijo que ya estaba prácticamente en la calle, con el Covid muy tenso, pudiera alojarse un par de meses mientras buscaba yo otras soluciones. A lo que ella me responde, literalmente, que si a mi no me importaba, ella misma podría ayudar con ese tema. Con la condición, claro, que le ayudase yo a su vez a ella con algo simbólico. Ese algo simbólico, era pagarle 150 euros por mes. Lo tasó ella misma. Añadía comida.

Eso, como se imaginarán ustedes, me pareció genial. Pues se daban todas las circunstancias favorables para que al menos el chaval estuviese un tiempo tranquilo viviendo su cuarentena sin más problemas.

Por su buena disposición a aceptarme ese favor con pago simbólico, le dije que me gustaría que fueran dos meses de entrada (300€). Porque calculaba que mi hijo no iba a estar allí dos meses. Pero por si acaso, decidí pagarle dos meses. Comida incluida. Y añadí 100€ más, por si acaso. Total: 400€

Ella me envió el número de cuenta de su hermana, y a las dos horas como mucho, ya le había transferido los 400€ a la cuenta indicada.

Todo esto que cuento lo tengo archivado en capturas de pantalla. Así que no me interesa exagerar nada.

¿Cual es mi sorpresa, a los 4 días de girarle el dinero, y quedar entre todos en un acuerdo de instalación?

Pues mi hijo que de tonto no tiene nada graba una conversación agresiva en donde Dunia le habla chillándole como si de su hijo se tratase.

Antes de ese audio grabado por mi hijo que más adelante explicaré, Dunia comienza a marearlo sin decirme absolutamente nada a mi de “su cambio de planes”. Él tampoco cree que deba contarme lo que ya le estaba haciendo Dunia en toda Madrid, porque considera que ella a lo mejor, con las excusas que le da, solo busca acomodarlo. Pero claro, en ningún momento ella le explica porqué debe ir él haciendo esos movimientos sin sentido. Dunia, según ella misma más tarde (y lo tengo registrado) dice que lo llevó a la casa de otra persona (un tal Nguere, a quien espero encontrarme cara a cara alguna vez), y que allí, por 4 noches, pagó 160 euros de mi dinero que le mandé a ella ( 150/mes). Y como se imaginarán, eso ya era prácticamente ROMPER SU PALABRA. Que ya se que “no es grave“ que el nacional rompa su palabra. Pero, bueno, explico un poco primero lo que graba mi hijo a Dunia.

4 días después de nuestro trato, y en pleno Covid, Dunia le habla en un audio a mi hijo en tono completamente alocado y fuera de lugar. Se escucha como mi hijo le pregunta: ¿pero Señora, qué hice si solo llevo dos noches desde que usted me lleva de arriba a abajo, para que ahora que estoy en su casa, ya me esté diciendo que me marche a la calle?. Dunia chillando y chillando. Insistiéndole que se vaya de la casa porque ella manda en su casa y demás. Una actitud grosera que me deja sorprendido. Pero tan sorprendido que escucho el audio varías veces para saber si Dunia le da alguna explicación del porqué le echa a la calle de repente, sin apenas dejarle disfrutar de lo pactado y PAGADO cash. Pero nada. Solo se la escucha chillar y chillar. En algún momento incluso le dice que ella no tiene tratos con él. Que los tiene con “su padre”. Y añade, Dunia, que ella misma ya hablaría conmigo para devolverme el dinero. Pero que él debía abandonar su hogar inmediatamente.

Mi hijo graba toda esa conversación un tanto surrealista para tener pruebas de lo que está ocurriendo. Luego abandona la casa, sin entender absolutamente nada. Pues Dunia en ningún momento le explica porqué le echa de esa manera. Y lo peor, en ningún momento, después de hacerlo, me llama a mi para decirme que ha cambiado de opinión. No hace eso. Lo hecha, y se queda sin decirme nada en dos días. Yo que ya tenía el audio de mi hijo, al ver pasar los dos dias, le mando un Wuassap para saber qué ocurrió. Pero sobre todo, porque ella no me llamó por si hubiese problemas (que en ningún momento los hubo). Deja a mi hijo en la calle.

Cuando le mando el wuassap, se toma otros dos dias, y es cuando me responde con actitud “chulesca”. Pero lo más sorprendente es que A MI NO ME DICE EN NINGÚN MOMENTO: he cambiado de opinión, te devuelvo tú dinero. Ni lo menciona. Se pone chula, chilla todo lo que le da la gana. Y hasta deja de responderme.

Si creen que es chiste, entonces fliparian con los audios y los wuassap que conservo por sí acaso debo denunciar.

En ese momento yo estoy en mi casa en Centroamérica. Pasan los días, y Dunia no llama para decirme como hacemos con el dinero. Entonces yo le envío un mensaje y le pregunto que qué hacemos con el dinero. Recibo silencio como respuesta. Entonces empiezo a preocuparme por su actitud que ya me parece una tomadura de pelo. Pero analizando los audios y sus wuassap me doy cuenta que ni quiere mencionar el dinero a devolver, ni parece que quiera reconocer que me debe 400€.

Bueno… sería largo de explicar porque ya va casi para un mes desde que le entregué el dinero, y después de varios intentos de llamarle la atención (siempre educadamente apelando a nuestra amistad de la infancia) y ver que no me quiere responder, le mando unos mensajes antes de viajar yo a España en donde estoy ahora desde hace unos 5 días. Al llegar a España, hace un par de días, mi mujer que es la que hace la transferencia a la cuenta de su hermana que ella nos habilitó para el envío del dinero le llama. Pero Dunia se pone a chillarle a ella argumentando que mi mujer no tiene ningún derecho de llamarle porque no hizo tratos con ella. Los hizo conmigo. En tono alocado, faltándole al respeto en todo momento, y con esa actitud de chulería que es la que me lleva a enviarle esa misma noche 4 audios en donde le dejo claro que esta vez se ha pasado 3 pueblos (de los 15 que ya llevaba con el asunto desde que echa a mi hijo, y ni me llama para decirme que me devuelve mi dinero).

En los audios le dejo claro que si bien en otros audios incluso llegué a pensar perdonarle parte del dinero (apelo en todo momento a la amistad para evitar problemas. Aunque creo que ella interpretó que yo era blando), esta vez, con su actitud ante mi mujer, las cosas con mi forma de “pedirle” que me devuelva mi dinero iban a ser diferentes…

Pero, igual, ella seguía sin ni siquiera llamarme para decirme cuando piensa devolverme mi dinero.

Hasta que ayer me fui a una comisaría en Valencia para que me aconsejaran sobre el asunto. Una vez en comisaría, el policía me da unos consejos para “evitar” caer en una larga pugna judicial que, Ojo!, solo le iba a beneficiar a ella.

Y es aquí donde está carta va a cambiar de tono.

Después de casi un mes que le hice la transferencia, y después de su actitud irresponsable, infantil, y en tramos de cuatrera, he conseguido que Dunia escriba que me devolverá mi dinero, (según ella 160€ menos, porque “mi hijo en 4 días no durmió en la calle porque Nguere le cobro a ella eso por 4 días”) el día 10 del mes que viene (Sep).

Tuve que decirle que la denunciaré en caso de que no me diga nada. Pero me respondió “Denúnciame si quieres”, sin saber que la policía me “desaconsejaba” denunciar antes de intentar “convencerla de hacerlo a las buenas”. O podría demorar mucho el tema entre juicios y demás (que es lo que ella esperaba para así yo perder todo el dinero). Le respondí a ella que no la iba a denunciar. Pero, ya que ella ha demostrado poca sensibilidad con mi hijo a quién abandonó echándole a la calle en plena crisis sanitaria que estamos, he decidido que MIENTRAS ESPERAMOS A ESE DÍA 1O DE SEPTIEMBRE, voy a ir escribiendo lo que considero que es una práctica de LATROCINIO NACIONAL en España que no solo provoca que tengamos una mala imagen externa que nos mancha a todos por actitudes irresponsables e insensibles de cierta gente. También hace que las mujeres de Guinea Ecuatorial sean consideradas unas LADRONAS en España. O peor todavía, que la gente no confíe en ellas…

Cada semana, en Radio Macuto, hasta que Dunia cumpla con su palabra que tengo registrada, escribiré sobre el tema. Mi intención ya no solo es recuperar el dinero (que lo recuperaré, vaya que si). Sino también DESMANTELAR ESE TIPO DE ACTITUDES MAFIOSAS.

Quiero terminar esta primera entrega diciendo que cuando pedí el favor con algo simbólico (simbólico tampoco son 160€x día en casa de un tal Nguere) a Dunia, pensé mucho en dos cosas.

Por un lado no se me olvida que Dunia fue esposa del ladrón de Chiki Eló. Hermano menor del violador de mierda llamado Papi Eló. Esos dos estupidos de la casa DENSA, son la clase de personas que seguro enseñaron a personas como Dunia a creerse que pueden salir impunes de todo. Pero sobre todo porque todos ya saben que en GE muchos me quieren muerto. De echo, mi familia NO VEÍA CON BUENOS OJOS, que un hijo mío estuviese viviendo en casa de la ex mujer del ladronzuelo de Chiki.

Cuando mi hijo me manda el audio que le graba a Dunia chillando, hay un momento que hablo con mi gente, y queremos entender que Dunia ha debido recibir desde MALABO una noticia que le asustaría de tal forma que decidiese no seguir ayudándome con mi hijo en su casa. Eso pensé. Pero igual, si así hubiere sido, tampoco se entendería que no me avisara que no iba a tener a mi hijo en su casa como acordamos. Y por tanto me devolvería mi dinero sin problemas.

Pero empecé a analizar mejor su actitud en base a sus audios y wuassap, y al final todo apuntaba que Dunia parece que solo tenía intención de robarme ese dinero “ndjó”…

Y claro, yo soy fang, robarme en plena LEGALIDAD de mi actuación en un negocio “con alguien nacional” es complicado. Sobre todo si la persona que quiere hacerlo es FÁCILMENTE LOCALIZABLE POR TODO EL PAÍS. Dunia calculó muy mal sus pasos. Incluso creo que su actitud chulesca y de chillar sin decir cuándo devolvería el dinero recibido se debió al típico miedo de quien sabe que YA COMIÓ DINERO AJENO Y TRATA DE HUIR PARA ESCONDERSE DE LA DEUDA CONTRAÍDA.

Las cosas le han salido mal. Porque ahora tengo sus mensajes y un audio que confirman que DEBE ABONARME lo que ha prometido para el 10 de septiembre.

Alguno pensara que después de esta lectura, ella podrá decir que “por haberlo escrito, no me devolverá nada”. Eso no sería problema para mi. Dunia es Madre. Como Padre soy yo. Dunia es fang. Como fang soy yo. Si se le ocurriese saltarse ese día sin pagarme, o salirme ahora conque la he puesto “en boca de todos”, entonces solo debe medir muy bien sus siguientes pasos.

Porque ella sabrá lo que hace con ese asunto. Pero una vez pase el día 10 y no me abona lo acordado, le aconsejaría entonces que sea ella misma la que conserve estas cartas que escribiré sobre el asunto para ir a denunciarme.

Más le valdrá denunciarme mucho antes de que yo ponga mis pies en Madrid.

Continuará…

Nsé

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Comentarios

    apocalipsis22

    (agosto 5, 2020 - 2:03 pm)

    he dicho y chazzsssss, caso cerrado!!!

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