Malabo y Libreville preparan sus armas para establecer su soberanía sobre Mbañé, Cocoteros y Conga, tres islotes con fama de ser ricos en hidrocarburos. La cuestión no sólo es estratégica, sino altamente simbólica para las dos familias gobernantes, que han comprometido su prestigio en este dossier.

Guinea Ecuatorial presentará su escrito el 5 de octubre para explicar su posición ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) de La Haya en relación con las fronteras marítimas y terrestres del país, así como con la soberanía de los islotes de Mbañé, Cocoteros y Conga disputados con Gabón. Se dice que estos islotes son potencialmente ricos en hidrocarburos. Las dos partes están preparando poco a poco sus equipos de juristas y abogados.

Según nuestras fuentes, Malabo ha contratado al abogado Derek C. Smith, del bufete estadounidense Foley Hoag. En el pasado, Smith se encargó de redactar los contratos de reparto de la producción (PSC) y la legislación petrolera de Guinea Ecuatorial. El abogado tiene una larguísima experiencia en litigios sobre límites marítimos, habiendo defendido, entre otros,  a Costa de Marfil contra Ghana en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar de Hamburgo, lo que llevó a una victoria de la posición ghanesa a finales de 2017.

Smith también ha representado a Guinea Ecuatorial en la delimitación de sus fronteras con Nigeria, así como con Sao Tomé y Príncipe. Habiendo trabajado también con México y con España -y ahora con una de sus antiguas colonias, Guinea Ecuatorial-, Smith habla correctamente el español. Además de a Smith, Malabo ha confiado a otro abogado estadounidense, Jude Kearney (Kearney Africa Legal Advisors), cercano al gobierno, la tarea de defender sus posiciones en este conflicto fronterizo.

Una estructura política compleja entre Malabo, Nueva York y La Haya
En Nueva York, la abogada y diplomática de la representación permanente de Guinea Ecuatorial, Estela Nse Mansogo, supervisa los equipos designados por el poder en este expediente que envenena las relaciones bilaterales con Gabón desde principios de los años 90. Es a partir de estos años cuando Malabo deja de reconocer el acuerdo firmado en 1974 entre Francisco Macías Nguema y Omar Bongo, que otorgaba la soberanía de los tres islotes a Libreville. Durante veinte años, los mediadores designados por la ONU han ido y venido, hasta llegar al acuerdo de ambas partes de iniciar un proceso en La Haya.

Teodoro Obiang Nguema considera que su predecesor, al que depuso en 1979 y luego hizo ejecutar, se hizo «comprar» por Gabón en 1974 sacrificando los intereses del Estado ecuatoguineano. En aquella época, el país era uno de los más pobres del continente, hasta que la llegada del petróleo a mediados de 1990 permitió a la familia Obiang contratar el asesoramiento jurídico de grandes bufetes y obtener una red internacional más influyente. Esta nueva situación le permitió luchar contra lo que el Presidente Obiang considera una injusticia impuesta por Gabón, que era mucho más fuerte gracias a sus ingresos petroleros desde finales de los años cincuenta. Son los tratados de 1900 entre España (Guinea Ecuatorial) y Francia (Gabón), y luego el de 1974, los que estarán en el centro de los debates en la CIJ.

En la presidencia de Malabo, está Francisco Evuy Nguema Mikue quien pilotará el procedimiento judicial. Por otra parte, el presidente ha creado una comisión de seguimiento encabezada por el ministro de Asuntos Exteriores, Simeón Oyono Esono Angue, y copresidida por el ministro de Petróleo, hijo del presidente, Gabriel Obiang Lima. El agente que representará a Malabo en la CIJ será el embajador designado ante el Benelux, Carmelo Nvono Ncá, que ya siguió  hasta 2020 el proceso judicial entre Francia y Guinea Ecuatorial relativo a la propiedad en París -el 42 de la avenida Foch- del vicepresidente ecuatoguineano Teodorín Obiang Nguema, que Guinea Ecuatorial consideraba parte de su sede diplomática y, por tanto, no podía ser embargada en el procedimiento de los «bienes mal adquiridos». La CIJ falló en diciembre de 2020 a favor de Francia, que pudo así embargar el edificio.

Cómo se prepara Libreville
Gabón, por su parte, tendrá que presentar su escrito sobre las fronteras con Guinea Ecuatorial en la CIJ en marzo de 2022. Para ello contará con la ayuda del catedrático francés de derecho internacional y destacado especialista en conflictos fronterizos Alain Pellet. Desde 2018, asesora, entre otros, a Guyana en su conflicto fronterizo con Venezuela. En 2015, ExxonMobil descubrió varios miles de millones de barriles en alta mar en Guyana, con una producción (en la citada zona) de 700.000 b/d para finales de la década. Desde 2014, Pellet también ha sido el abogado de Somalia en su proceso ante la CIJ sobre la delimitación de su frontera con Kenia. La reanudación de las audiencias a principios de 2021 ha sido boicoteada por Kenia, que teme perder más de un tercio de su territorio marítimo. Pellet también colaborará con los bufetes de abogados Freshfields Bruckhaus Deringer y Asafo & Co, con sede en París.

Además de Pellet, cuatro agentes gaboneses representarán a su país ante la CIJ durante el proceso de Mbañé. En primer lugar, la presidenta del Tribunal Constitucional desde 1991, Marie-Madeleine Mborantsuo, asistida por el mejor especialista del caso, el profesor de derecho y antiguo secretario general de la presidencia Guy Rossatanga-Rignault, así como los embajadores en el Benelux Serge Thierry Mickoto Chavagne y en Francia Liliane Massala.

Tras la presentación del escrito de Gabón, podría pasar casi un año y medio antes de la primera audiencia. En el mejor de los casos, no debería tomarse ninguna decisión antes de 2024.

Fuente: Africa Intelligence

Radio Macuto Facebook

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *