En un documento enviado a ONU Mujeres, piden la promulgación de leyes
Varias organizaciones humanitarias han denunciado graves casos de violencia y discriminación que sufren las mujeres en Guinea Ecuatorial. Han pedido la creación de leyes y mecanismos judiciales para castigar las violaciones de derechos humanos por razón de género.
La violencia y la discriminación en el entorno familiar y por parte de las instituciones, los casos de violencia y discriminación contra las mujeres con discapacidad y las situaciones de violencia y discriminación por orientación sexual se recogen en un documento elaborado por varias organizaciones, con la participación del Proyecto de Apoyo y Protección de la Sociedad Civil en Guinea Ecuatorial, financiado por la Unión Europea (Aprofort), y enviado a ONU Mujeres.
Con esta iniciativa, la Comisión Ecuatoguineana de Juristas, EG Justice, Somos Parte del Mundo, la Asociación Africana de Educación para el Desarrollo y la Asociación de Apoyo a la Mujer Africana esperan que las autoridades de Guinea Ecuatorial tomen medidas para proteger a las mujeres, así como medidas para eliminar las diversas formas de discriminación de las que son víctimas.
Una de las situaciones denunciadas es «la imposición de multas ilegales -llamadas ‘derechos de celda‘- a las mujeres presas, lo que constituye un caso de corrupción«, según Aprofort.
Varios miembros de la sociedad civil contribuyeron al documento: casi 40 líderes comunitarios, profesores y jóvenes estudiantes, así como 25 víctimas o testigos de diversos tipos de violaciones.
«Mi madre hizo que me arrestaran. Me arrestaron por ser homosexual, a mí y a mi pareja. Estuvimos quince días en la cárcel hasta que pagamos 40.000 francos centroafricanos«, cuenta un miembro de la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBTQI+) del país.
Una mujer discapacitada también denuncia: «Me violaron. Tengo una hija pequeña como resultado de esa violación. Es una situación devastadora para mí. No quiero a esa niña, porque es hija de una violación«.
En los grupos con líderes comunitarios, estudiantes y profesores, 25 de los 40 participantes indicaron que la violencia de género es uno de los principales problemas que presencian en sus barrios.
«Soy una madre a la fuerza. Mi familia me obliga a cuidar del niño. No sé quién es el padre y no tengo dinero para cuidar del bebé«, se lamenta una mujer LGBTQI+, bajo anonimato.
Otra afirma: «No sé dónde está mi bebé. Me lo robaron cuando nació«.
La drogadicción y los robos con violencia son también temas preocupantes.
El gobierno de Guinea Ecuatorial, país perteneciente a la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), se había comprometido en varias ocasiones a elaborar leyes para castigar la violencia contra las mujeres, pero aún no se han promulgado.
Según Aprofort, «las leyes existentes que promueven la igualdad entre hombres y mujeres no han cambiado, en la práctica, las actitudes y decisiones que discriminan a las mujeres».
A nivel nacional, se han realizado algunas campañas para erradicar la violencia. Sin embargo, «los casos de discriminación y, sobre todo, de violencia siguen proliferando en el país«, denuncian.
Los testimonios recogidos muestran «una situación muy grave, que requiere la actuación urgente de las autoridades«.
La comunicación presentada a ONU Mujeres recomienda al gobierno de Guinea Ecuatorial que empiece a utilizar los mecanismos judiciales para perseguir y castigar los casos de violación de los derechos humanos de las mujeres, que desarrolle programas de atención integral a las víctimas de estas violaciones, que apruebe una ley contra la violencia de género y que aplique correctamente las disposiciones existentes.
RTP Lisboa