Por más que los que gobiernan Guinea Ecuatorial insistan en presentarse como demócratas, los hechos que protagonizan a diario demuestran lo contrario.
Como viene siendo habitual en diciembre de cada año, el ministro del Interior ha promulgado una Orden Ministerial “Por la que se regula el tránsito de vehículos motorizados y se prohíbe romper botellas en las vías públicas, lanzar petardos y otros artefactos en las iglesias y lugares no apropiados, colocar barreras en las calles, así como romper vehículos e infraestructuras durante la celebración de las fiestas de Navidad y Año Nuevo 2022”. ¡Vaya título!
En un régimen como el que tiene Guinea Ecuatorial, no sorprende que una Orden Ministerial conculque un derecho fundamental como es el de libre circulación y ello debido a que: 1) nuestra Constitución es puramente semántica y 2) el guineo-ecuatoriano parece haber sido anestesiado por la opresión que sufre y está en un estado de letargo que no le permite reaccionar.
La Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial sólo prevé tres momentos en los que se puede suspender temporalmente los derechos de los ciudadanos: El Estado de Alarma, el de Excepción y el de Sitio.
La señalada Orden Ministerial es, por lo tanto, nula de pleno de derecho.
Es además triste constatar que, el título de la Orden Ministerial induce a pensar que las acciones que señala el mismo sólo se prohíben durante las celebraciones navideñas y del año nuevo. Supone ello que colocar barreras en las calles y romper vehículos e infraestructuras son actos normales en Guinea Ecuatorial.
¡PUEBLO DE GUINEA ECUATORIAL, SAL DE TU LETARGO Y LUCHA POR TUS DERECHOS!