La Isla de Annobón que, es el territorio más alejado de la zona continental africana perteneciente a Guinea Ecuatorial y más cercana de la isla de Santo Tomé y Príncipe, situada al interior del golfo de Guinea, está prácticamente incomunicada; una incomunicación que data de hace mucho y que nos hace muy difícil de tener con cierta regularidad las tropelías habituales de los cafres de Teodoro Obiang.

De la isla bonita que, el régimen de Malabo ha convertido en una isla de desechos, tanto humanos como tóxico, nos ha llegado una noticia que no puede dejar indiferente a nadie de los comunes mortales: Las supuestas violaciones a menores por parte de las autoridades locales.

Guinea Ecuatorial, un país donde la arbitrariedad ya se hace norma, no se le puede considerar normal por mucho que los lobbies quieran “vender hielo a los esquimales”; esa arbitrariedad cuasi institucionalizada, es por tanto la que invierte los términos de la convivencia ciudadana; de tal manera que, las autoridades que deberían protegernos, son las primeras en atropellar a la población. Y cuanto más indefensa y vulnerable, más es atropellada con el satrapa, Teodoro Obiang, como animador principal; quien ha dedicado toda su vida en promocionar mediocres, llámese desechos humanos.

¿Qué está pasando en Annobón?

Denuncia de violaciones y abusos sexuales a menores en la isla de Annobón.

Nos consta que en la isla de Annobón, los militares allí destinados, están llevando a cabo violaciones y abusos a menores de edad, amenazando a los familiares que tratan de protegerlos. El miedo a las represalias está dando manos libres a la salvajada que los militares están llevando a cabo en Annobón… Cuando algún que otro u otra valiente, trata de levantar la voz, el comisario, máximo jefe de los militares de la Isla, protege a los militares y el Gobernador, máximo jefe del PDGE de Annobón, Raul Castro Nkulu, fiel a las políticas de Represión de su partido (es un militar, ocupando un cargo político), apoya al Comisario Distrital”.

El texto que circula por las redes sociales es mucho más extenso y «contradictorio» según nuestras fuentes locales.

Annobón es Guinea Ecuatorial. Los militares destinados allá están haciendo lo mismo que hacen sus compañeros en Malabo, Bata, Akonibe, Mongomo, Rebola, Baney, etc, egresados todos de las “Academias de Mierda” de Teodoro Obiang Nguema Mbasogo.

El Comisario distrital de Annobón es Elvis David Oyono Edu Ecoro. De quien se ha sabido que trabajó un tiempo en las instalaciones de Marathon, en Punta Europa. En el caso arriba denunciado por las redes sociales y sin ánimos de hacer juicios paralelos, Oyono Edu Ecoro es INOCENTE. Si alguien merece condena y todo lo que quieran hacer de él, es el Gendarme Fortunato que, “está en los calabozos, desde el día de los hechos por orden del comisario distrital”.

Cabe recordar que, los “destinos” de Annobón, a los que el régimen considera “de castigo”, para los funcionarios de Obiang, sean civiles o militares, suelen ser para disimular y/o cubrir a malhechores. Un verdadero eufemismo.

¿Qué habría hecho antes el comisario distrital de Annobón para merecer el “destino de castigo”? Es de las preguntas que llevamos horas haciendo.  Por si fuera poco, también tratamos de entender el ¿por qué Raul Castro Nkulu, siendo militar, es un alto cargo del PDGE, en Annobón? Y como curiosidad, ¿cómo es que Chiki Kote, es enviado a Camerún como embajador en lugar de ir a Annobón para continuar, junto a Fortunato, con lo que le hizo escapar de España?

Con Teodoro Obiang Nguema Mbasogo, los delincuentes han florecido en Guinea Ecuatorial como champiñones. Se podría decir que, con ese energúmeno, el mal ha conocido su verdadero agosto en nuestro país. La juventud, ha perdido completamente el Norte de sus vidas. Las niñas violadas en Annobón y en todas partes de Guinea Ecuatorial, son menores de 11 hasta los 15 años. Niñas que deberían estar yendo fervientemente a clase… ven cómo un delincuente dirige a los militares que violan a las niñas y nadie los investiga

Desde aquí, queremos hacer un llamamiento a todos los hombres y mujeres de nuestra nación: Todos somos testigos de cómo las instituciones no hacen su trabajo porque Obiang y su familia no los dejan. El Fiscal de la República no investiga a nadie; el Parlamento y el Senado están formados por unos aleluyeros y palemros. El defensor del Pueblo, al igual que las fuerzas armadas, no defienden a la población, sólo defienden a Obiang y su familia. La oficina de los derechos humanos en Guinea Ecuatorial, de Alfonso Nsue Mokui, está “comiendo de la cocina de Obiang”. Sobre el vice-Presidente, el “hermano mayor” de los “militontos”, pesa una condena por la fiscalía francesa. La Promoción de la mujer parece estar sólo trabajando para demostrar que Constancia Mangue puede ser tan presidenta de Guinea Ecuatorial como su malvado marido; las mujeres o futuras mujeres de esta nación, no son su prioridad.  El Ministerio de Sanidad, encabezado por el tristemente famoso Dr Salomón Nguema Owono (el Dr Menguele de Guinea Ecuatorial), jamás pregunta por esas niñas violadas, pero nos dirá, en la tele, que “lucha, día y noche, contra la propagación del SIDA en el territorio nacional”. ¡Vergüenza de dirigentes!

Cada guineoecuatoriano tiene el sagrado deber de acabar con esa dictadura o esa dictadura acabará con todos nosotros.

El artículo 23 de la Ley Fundamental de Guinea Ecuatorial dice que el Estado (cuyos agentes son las autoridades) «ampara al menor para que pueda desenvolverse normalmente y con seguridad para su integridad moral, mental y física, así como su vida en el hogar«. Tanto los desechos humanos como su valedero parecen nunca haber oído hablar de ese artículo de la Constitución de Guinea Ecuatorial. ¿Entiende “el de la pared” lo que significa que, bajo su mandato, se esté constantemente “orinando” sobre la constitución de este País?

O sea que, dicho en cristiano, las referencias de nuestros jóvenes están patas arriba.

Hemos de saber todos, incluidos los malhechores de hoy que, el régimen de Obiang no favorece a nadie, excepto a su familia. Para los que dudan, ¿por qué no observan cómo agradece Teodoro a sus fieles colaboradores? A pesar de los elogios en la televisión, ¿por qué no evacuan a los palmeros que caen en los hospitales cuan moscas, como lo hicieron con Efamba y antes de ayer a Chele Eneme? ¿Qué es más importante para los pedegistas entusiasmados, unos elogios póstumos en Asonga TV o una pronta y eficaz atención médica?

Radio Macuto Facebook

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *