Todos estos constantes cambios de subsecretarios, directores generales, directores a secas y demás cargos inútiles, incluidos ministros, —,¿ qué sentido puede tener más allá de los relevos normales en cualquier administración pública?
La razón creo que es sencilla; por un lado, personas, -funcionarios o no – que valen y quieren ejercer la función pública con dignidad y respeto a las leyes lo que les lleva necesariamente con el tiempo a denunciar abusos. En este caso, los sátrapas superiores en rango proceden a mandar al trabajador a la p…calle.
Por otro, personas – funcionarios o no- que quieren acercarse al poder y beneficiarse del mismo para mejorar sus vidas con mejor o peor intención.
En este otro caso, cuando el trabajador sabe demasiado empieza a ser incómodo pues empieza pretender que sus beneficios suban, suban y suban. Entonces, el superior en rango evalúa las relaciones familiares o de simple amistad del trabajador con personas superiores a él para tomar la decisión menos arriesgada a sus intereses. Normalmente suele suceder lo mismo que en el caso precedente; es decir, a la p…..calle.
¿Alguien en Guinea Ecuatorial puede pensar que se puede hacer carrera administrativa como funcionario publico de bien?.
El sistema está tan, tan corrupto que nadie puede pensar que cuando reclame cualquier acción administrativa se resuelva eficazmente, porque todo el mundo sabe que quien está al mando en esa administración, el tiempo que dure, solo va a intentar ganar todo lo posible dentro y fuera del sistema. Todos los ciudadanos son conscientes de ello pero callan. Es supervivencia pura y dura y de ello se aprovecha el engendro político que desgobierna G.E que necesita de ese tipo de personas para que la sala de máquinas del sistema siniestro y corrupto siga funcionando al servicio de intereses aún más perversos.
Si, es perverso porque alienta a ciudadanos de bien a trabajar en la administración del Estado para un tiempo después prescindir de ellos consiguiendo así envenenar a una parte de la población que como cualquier otra de la sociedad necesita sobrevivir. De esa manera, se somete a la población a la delación, tradición entre familiares, amigos o vecinos. Dicho de otra manera; es un estado policial, controlado por los propios ciudadanos.
¡¡ SIMPLEMENTE, ES ASQUEROSO!!
El transeúnte