Un grupillo de trasnochados criminales que, ahora se dice “pacifistas” y no estar a favor de un cambio de régimen en Guinea Ecuatorial mediante otro golpe de estado debería explicar, sino es ante la ley, a sus víctimas, familiares de quienes han caído en desgracia y los otros que han perdido la vida, muchas de sus actuaciones viles.

Tal es el caso de Saturnino Ncogo Mbomio; quien, en su casa, tras las confesiones de un detenido en España que, sin siquiera haber recibido una bofetada, se pudo localizar con exactitud un material que un francotirador había exigido tener en Malabo para acabar con la vida de Teodoro Obiang.

Corría el año 2007, años atrás había fracasado la intentona de Simon Mann y alguna que otra chapuza que tuvo como finalidad una estafa de cientos de miles de euros, los trasnochados optaron por la vía del francotirador. Una persona que acabara con la vida del sátrapa de manera pública y sin más bajas que la suya. Antes de que fueran conocidos por muchos, financiación rápida no les faltaba a los obcecados por el poder y el “hombre de la misión” también fue de fácil localización, claro abundan en Europa del Este y en latinoamérica. Éste último, puso una serie de condiciones siendo la principal “el kit de trabajo”; el cual tenía que estar en el lugar, Guinea Ecuatorial, una semana antes de su llegada a la capital del país; con un adelanto del 50% del pago total del “trabajo”, así como unos 15 mil euros a mano, para desenvolverse, solventemente, en el país.

Se ideó lo de enviar un coche a Malabo, el cual fue preparado para que pasara los controles sin que se pudiera detectar el “kits”. El coche se embargó en Valencia y llegó al destino intacto.

Al día fijado para que el francotirador (su nacionalidad se omite adrede) fuera a viajar a Malabo, se presentaron todos al aeropuerto, excepto el propio “hombre de misión”. Les plantó y es missing hasta la fecha para los interesados en el “pum entre ceja y ceja”. Pero, la idea había gustado mucho al grupillo ya que aportaba “grandes reuniones” donde el whisky y las cenas eran interminables. Se retoma la búsqueda de otro francotirador, esta vez, de origen africano. El que aceptó el “trabajo”, también pidió su kit particular y no usar el del otro.

Un año después,2008 con la misma estratagema y el mismo modus operandi, se vuelve a intentar enviar un coche con las mismas características que el anterior que, sí llego. La operación del envío fue abortada en el puerto de Cartagena, Valencia, por la Guardia Civil y hubo detenidos a los que nos quisieron vender como víctimas políticas de los socialistas en el poder entonces… (Capítulo aparte)

El francotirador africano no pudo viajar porque su material nunca llegó al destino; pero, ya había cobrado todo el monto acordado. El jefe de seguridad de Severo Moto fue detenido y cuatro (4) días después fue detenido en Malabo Saturnino Ncogo Mbomio, entre cosas porque nadie le avisó de lo que pasaba en España.4 días eran tiempo suficiente para cambiar de luagar el material o de poner tierra por medio y largarse del país.

Según las informaciones, Chico Enri y los suyos “habrían encontrado en el cielorraso (techo) de la vivienda del Sr. Saturnino Ncogo Mbomio un paquete de droga conocida con el nombre de “Banga” (planta alucinógena local que se fuma) y un millón de Francos guineanos CFA (unos 1.525 €). Además, habrían descubierto una zona irregular en un rincón de su habitación, en cuyo suelo, al ser demolido con picos y mazas, habrían encontrado un escondite que contenía armas bien conservadas en envoltorios que hubieran permitido su mantenimiento por mucho tiempo. Se ha dicho que la policía habría encontrado tres fusiles de asalto tipo ‘Cetme’, un fusil con mira telescópica y una pistola provista de silenciador, así como abundante munición”.

Según el despacho de la Agencia EFE ese día fatídico, «El Gobierno de Guinea Ecuatorial dijo que ha descubierto un ‘importante alijo de armas de guerra y municiones’ en un zulo excavado en la casa de un militante del opositor Partido del Progreso (PP), que ha sido detenido.  En declaraciones de Santiago Nsuebeya, ministro de Información y portavoz del Gobierno de entonces a la Agencia EFE acusó a Moto de tratar de ‘acceder al poder con violencia y métodos terroristas’, al tiempo que indicó que ‘las investigaciones siguen su curso, y vamos a ir a por todos los implicados tanto en el interior como en el exterior del país

 Saturnino Nkogo Mbomio, militante del Partido del Progreso de Guinea Ecuatorial, de unos 50 años de edad, moría asesinado en Black Beach en la madrugada del 14 de marzo de 2008.

Las preguntas obligadas son:

¿Porque ya los conocen bien y las financiaciones ya no llueven, se ha pasado de “golpistas” a “pacifistas”?

¿Porque nadie más debe avanzar, “sino no soy yo, que no sea nadie”, el cambio del régimen de Malabo no ha de pasar por un golpe de estado?

¿Para cuando pueden y a la manera de ellos, es la única vía para acabar con el mal de Guinea Ecuatorial?

…Estas y otras.

Radio Macuto Facebook

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *