Obiang Nguema, había intuido la posible reacción de los militares y el resto de la población civil de las intenciones que tenía planeadas, tras la fallida reunión de Bata, precisamente ideo la ocupación inmediata de una fuerza extranjera en Guinea Ecuatorial. La misión de ese contingente no era mantener la integridad territorial, sino más bien asegurar su seguridad personal por las adversidades que habían creado el incidente de desarme de los militares en el puerto de Malabo.
No existía una amenaza en el país, después de 3 de agosto, que obligaran para firmar unos acuerdos con el Reino de Marruecos en materia de defensa. Fueron los propios guineanos, quienes lucharon para destronar al ex presidente, MESIE NGUEMA BIYOGO.
Cuando los militares que se encontraban en la ciudad de Bata, tras terminar las operaciones militares tomaron rumbo a Malabo a bordo del barco Acacio Mañe Ela , Obiang ya había cerrado y concluido los referidos contactos con el Rey de Marruecos.
La expedición que llegó a Malabo en el buque, se topó con una sorpresa en el puerto. Obiang, conocedor de la situación, había ordenado el desarme a todos los militares que se encontraban en el barco. En el grupo de la región continental, existía una facción de tropa que discrepaba las órdenes de Malabo. Ellos no estaban dispuesto para acatar las órdenes de Obiang, y de ningún otro mando de Malabo, que no había guerreado en el frente por el simple hecho de tener un empleo superior.
Pero ante la evidencia de provocar unos incidentes que pudieran alterar el clima de distensión que reinaba tras la detención y conducción de MESIE NGUEMA a la isla; depusieron su actitud y la operación de desarme se hizo sin ninguna alteración de orden.
Después del desarme de los combatientes que llegaron a Malabo en el barco, esta situación provocó un malestar general de los afectados y presagiaba un cambio del ideal que había inspirado a los forjadores de la victoria secundar el golpe de estado de 1979. Se comenzó a notar que había una ambición personal por parte de OBIANG, para tergiversar los hechos que motivaron el cambio de gobierno.
El presidente Obiang Nghuema , ante la tensa situación que había surgido en el seno de las Fuerzas Armadas por el desarme de los combatientes; de inmediato y para no crear una alarma, comenzó la operación de eliminación y expulsión del Ejercito a todos los sospechosos tomando la estrategia de los “GOLPES DE ESTADO” inventados.
Por otra parte, las ejecuciones a los condenados llevadas en cada Consejo de Guerra por Obiang contra sus oponentes, alertaron a las organizaciones internacionales y el pueblo de Guinea Ecuatorial y comenzaron a verter críticas, sobre esos asesinatos políticos de Obiang a muchos de los compañeros, que tomaron parte en el 3 de agosto de 1979 en Bata. Pero en lugar de continuar con los tribunales utilizando los métodos enunciados, se optó por otros como por ejemplo consejos de guerras sumarísimos y sin garantías legales, desapariciones, envenenamientos, etc. Eso coincidió con el periodo en que, se dio inicio del mal llamado pluralismo político. La entrada del multipartidismo, afectó también a muchos de los miembros de las Fuerzas Armadas, que tenían vínculos de cualquier índole con un integrante de la oposición en Guinea Ecuatorial, o se le sospechaba de pertenecer a una región, provincia, etnia, tribu; todo eso era motivo suficiente de separación definitiva de servicio, sin el reconocimiento de una garantía pasiva por el tiempo que había servido a la Patria.
Los militares, que se dieron cuenta de esta artimaña de Obiang, algunos de ellos cogieron el camino de exilio en los países del entorno. La persecución desatada, exterminó a la elite de oficiales capacitados y formados en: CUBA, URSS, VIETNAM, COREA y afectó de igual forma a la mayor parte de suboficiales con experiencia abultada de aquella época. Con ese fenómeno; el Ejército se iba desmoronando poco a poco hasta llegar a lo que estamos observando en nuestras Fuerzas Armadas actualmente.
En el Ejercito de Guinea , no existen los denominados “ANTIGUOS COMBATIENTES”, como lo son en otros países limítrofes, todo porque han sido eclipsados por el actual régimen . Obiang, no tiene aprecio a esos antiguos oficiales, suboficiales y clase de tropa, que dieron el golpe, del estado que se autoproclama como artífice en el año 1979. Es conocido por todos de que, se encontraba en Malabo con un avión Yak, dispuesto para abandonar el país, si se fracasaba la acción militar en la parte continental.
El señor capitán general, al desechar a los militares declarados enemigos, paralelamente ha creado una fuerza militar, que por su falta de unos cuadros formados, su trayectoria ha sido un fracaso completo. La mayor parte de sus integrantes adolecen de una formación básica, y experiencia profesional para su cometido .Razón por la cual observamos cada vez en Guinea la asistencia técnica militar extrajera y la frecuente llegada de mercenarios militares de otras dictaduras a nuestro país para mantenerlo en el poder.
Los ascensos son a dedo, dependiendo de la afinidad que tiene el individuo con la elite que gobierna. Esta politización de los asuntos de defensa ha creado el fenómeno de la contratación de técnicos y expertos militares expatriados por los efectos adversos que ha tenido, tras los 50 años que están en la vuelta de esquina de la fecha de nuestra independencia.
Hacemos constar al capitán general Obiang Nguema, que el actual clima de crispación en el país, es debido por su mala política, no fue el ideal que inspiró a nuestra institución el levantamiento de 3 de agosto de 1979. Consideramos que has traicionado a la Fuerza Armada por su mala actuación y un arribismo desmesurado.
A día de hoy, no se ha oído mencionar por otra de los de civiles, que vimos también con fusiles en la mano en Bata, Niefang y Mongomo, contribuyendo para el éxito de las hazañas del golpe de agosto de 1979. Despues de que Obiang Nguema se escaló en el poder, tal como lo he venido ilustrando en los parágrafos anteriores, se le esfumó de la cabeza todo lo acordado previamente.
Os prevengo que tendréis que responder un día ante un tribunal militar por el delito de alta traición contra la institución y los compañeros caídos por una Guinea libre de dictadores. Testigos aparecerán.
Unos pocos ineptos que no han cogido ni tocado un arma de fuego en un enfrentamiento bélico, son los que conducen el transporte político y económico de nuestra Guinea de todos. Nada se ha olvidado y a nadie se le olvida.
DELUCIYA,analista militar.