Por José Eugenio Nsue.
Una de las intrépidas paisanas de algún grupo de WhatsApp me sugirió no hace mucho que acortase mis reflexiones porque le parecen largas; se le olvidó el dicho según el cual ‘de la abundancia del corazón, habla la boca’. La actualidad es tan cambiante, ocurren tantas cosas en tan poco tiempo que para un observador avizor le llena tanto el corazón y no le queda otro remedio que compartir con los demás aquello que más le llama la atención y lo que opina al respecto.
Aunque me había propuesto no volver a opinar sobre el fútbol de lo que quedaba de temporada porque, como decía mi padre cuando se refería a la pobreza de que era carne de cañón, al ser eliminado el equipo de mis amores en las tres competiciones a las que aspiraba conquistar haciendo así honor a su impoluto y cándido uniforme, cualquier opinión mía sobre el fútbol se podría interpretar como una venganza o un rencor y por lo tanto no objetiva pero, tras la debacle, por segundo año consecutivo del Fútbol Club Barcelona en la Champions league que es la competición más grande del mundo y cuando muchos afirman que ahí juega el mejor de todos los tiempos, no he podido resistir a la tentación de hacer algunos considerandos:
- Considerando efectivamente que algunos gurús de este deporte rey repiten hasta la saciedad que desde que el mundo es mundo nunca habían visto otro futbolista como Lionel Andrés MESSI que en el Barça, sólo en el Barça, y en las competiciones domésticas (la Liga y la Copa del Rey), y sólo en ellas juega como los ángeles; resulta que, y no es una mentira, en los Mundiales, las Copas de América y las Champions leagues a MESSI ni ha estado ni se le espera. Las matemáticas no engañan: tres mundiales, cero título; Cuatro Copas América, cero título; dieciséis Champions leagues, cuatro títulos, o sea: 25% de lo disputado. Para que un profesional sea tenido como el mejor del mundo, se supone que debe haber brillado y conquistado algún título mundial; así funciona en el mundo de las motos, en el de los coches, en el del ciclismo; lo mismo pasa en el baloncesto, tenis, boxeo, fútbol sala, bádminton y así había pasado en el fútbol hasta que llegó Lionel Andrés MESSI al que el Sancta Sanctorum del mundo futbolístico ha otorgado el patente de corso de tal manera que puede hacer ridículo con su selección en los tres mundiales que ha participado en cambio, es el dios del fútbol mundial; cuatro veces participando en la Copa América sin pena ni gloria pero, para los parroquianos culés, es un extraterrestre; que abochorna en Europa en el último lustro por lo menos, da igual, él es el ‘Mesías’, o sea el enviado de Dios para deleitar a los culés con su fútbol con toda la blasfemia que ello supone ya que comparar a un mortal con el Hijo de Dios, el Salvador, no deja de ser un sarcasmo.
Con todo lo dicho y demostrado, ¿se puede seguir diciendo en serio que MESSI es el mejor jugador de todos los tiempos? ¿Qué tiempos? A juzgar por las caras de Lobo Carasco, Quim Domenec, Carme Barceló, Cristóbal Soria, Jota y Jorge de Alessandro, forofos de Lionel y contertulios de Chiringuito (Programa deportivo de MEGA), el martes y toda esta semana y en los últimos años en Champions, Copas América y Mundiales más que el mejor jugador, parece ser que MESSI está resultando un pájaro de mal agüero, el que trae desilusiones, penas y tristezas.
- Considerando que los españoles de todas las edades, colores y clases sociales se nos llenan la boca con que nuestra liga, la Liga Santander, es la mejor del mundo (todo lo que se hace aquí es lo mejor del mundo), en ella juegan los mejores jugadores del mundo. Oír hablar a los expertos del mundo del fútbol españoles en los diferentes medios de comunicación nacionales de las maravillas del fútbol español ridiculizando todas las demás ligas del mundo, de la clase arbitral, de las excelencias de nuestra hinchada que son unos monjes de clausura en comparación con salvajes de otros países; resulta que como este año, en las dos máximas competiciones europeas, los cuatro equipos que van a jugar las finales son ingleses que además, dos de ellos han pintado las caras a los equipos españoles humillándolos, los árbitros que han dirigido esos encuentros de semifinales además de no ser españoles, lo han hecho excelentemente sin causar ninguna sola polémica; ¿por qué somos tan narcisistas los españoles y creemos que todo lo que se hace aquí es lo mejor, que nuestra forma de comportarnos y de vivir son las mejores? ¿Cuándo cuatro equipos españoles han jugado el mismo año la final de Champions y Europa league? Pienso que una pequeña cura de humildad nos vendría mejor a los españoles porque solo desde la humildad se aprende, se esfuerza y se practica la equidad.
En esta misma semana también hemos asistido al primer derramamiento de lágrimas en la casa real de Akoakam. Resulta que ha fallecido uno de los hermanos del monarca de Akoakam; cuentan que llegó a ser capitán general sin haber ido a ninguna academia de oficiales.
Vanidad de las vanidades pic.twitter.com/KxXVdbqRJQ
— Josimar Oyono Eseng (@OyonoEseng) 11 de mayo de 2019
Viendo los fastos organizados para recibirle, el cortejo fúnebre preparado para tal fin así como las manifestaciones de consternación y de duelo nacionales, una demostración más de que en la Guinea Ecuatorial de Obiang Nguema I, todos no somos iguales; está la ‘sagrada familia real de Akoakam‘, después están los amiguetes y panfleteros del régimen y en el último lugar el resto de la población. El rey Obiang está demostrando que el país es de su propiedad, las instituciones le pertenecen y están a su servicio y la población son sus sirvientes.
¿Cuántos generales han muerto en su régimen y cuántos miembros de sus gobiernos: ministros de Estado…?
¿A cuántos han organizado unos funerales como estos de su hermano?
¿Por qué la bandera tiene que hondear a media asta por la muerte de un general-ministro sin que siquiera haya muerto en un acto de servicio y ni aun así?
¿Por qué se decreta un luto de Estado y tirar salvas… por el general hermano y no lo hicieron en la muerte del general Nguema Mba, por ejemplo?
¿Todas esas ceremonias vienen contempladas en la Constitución para los generales y ministros?
¿Qué cargo orgánico es ser hermano, hijo o consorte del presidente?
Las caravanas y largas colas de coches que acompañan al cuerpo sin vida del hermano del monarca, el capitán general, las movilización de todo el aparato estatal y de yoga la ciudadanía para ir a recibir, pasearle por todo Malabo y todo Mongomo y acompañar el féretro las plañideras y todo el mundo en todos los rincones de las ciudades así como todos los aldeanos desde sus fincas o en sus faenas, los enfermos en los hospitales llorando por la muerte del hermano me recuerdan las escenas de luto norcoreanos donde se obligan a todos los ciudadanos llorar por la muerte de algún miembro de la casa presidencial.
Cada vez ese régimen se supera a si mismo: un general velado en un centro cultural y no en un cuartel o, en todo caso si fuera tan importante como parece ser en el palacio del pueblo o senado o congreso, cuando nunca hizo nada por la cultura (a no ser que acostarse con niñas fuese un valor cultural en ese país); celebrar dos misas funerales de cuerpo presente a una misma persona pensando que así le abrirían las puertas del cielo, cosa nunca vista ni siquiera cuando muere un papa; pedir a la población aportaciones económicas para costear el entierro de uno de los hombres y familias más ricos del mundo; los busca-cargos y peloteros (embajadores, ministros, gobernadores, alcaldes, presidentes institucionales…) dando pésame no a las viudas ni a los innumerables vástagos que ha dejado el finado sino al hermano – presidente y al sobrino – príncipe, el mundo al revés. Da la impresión de que esos funerales más que despedir a un ‘ilustre’ guineano aunque muchos seguimos sin saber lo que aportó al país para echarle de menos y llorar por él, más bien es un ensayo general para la que se avecina, para el día D; ¿no lo creéis?
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?
La misma pregunta hacía y hago dentro de mí; Abiha Biteo Borico y Cándido Muatetema Rivas murrieron en este país como ex-primeros ministros Jefes de Gobierno y no vi tantas carabanas.
Somos todos de Guinea Ecuatorial, pero Guinea Ecuatorial es de algunos, y esos son: OBIANG NGUEMA MBASOGO Y FAMILIA.
…y yo que creia que son inmortales…!?