Por Guillermo Nguema Elá
Juntos pararemos al virus, entre todos unidos venceremos al coronavirus, juntos resistiremos y venceremos al virus, son algunos de los “gritos de guerra” que se escuchan aquí y allá ante la pandemia que sacude a todos los países. Efectivamente la pandemia nos afecta a todos y a cada uno, a nuestra salud, a nuestra economía familiar, a las empresas, a la economía del país, a nuestra forma de vida, etc. Todo ello justifica la necesidad de que todos los ciudadanos se involucren en la lucha contra ese mal.
En términos bélicos, una buena información es imprescindible para ganar una guerra. En el caso que nos ocupa, la desinformación puede producir ansiedad y desconfianza, lo que nos puede inhabilitar a combatir con todas nuestras fuerzas, con el resultado que evidentemente se puede prever en dichas circunstancias. Una información puntual y transparente contribuye a concienciar mejor a la población, aporta la razón de ser de las medidas y las decisiones que adopta el gobierno de la nación.
En este orden de ideas, resulta preocupante lo que se constata al analizar la información contenida en los comunicados del ministro de Sanidad relativos a la situación y evolución de la pandemia de Covid-19 en Guinea Ecuatorial. Si comparamos los datos de los referidos comunicados con la información que publica diariamente la Oficina Regional de la OMS para África, encontramos diferencias preocupantes. Particularmente llama la atención que, a la fecha del 22 de abril tanto el comunicado del ministro como la información ofrecida por la OMS dan una cifra de 84 contagiados en nuestro país; el día 26 de abril, la OMS informa de 174 nuevos contagios, elevando la cifra acumulada a 258, mientras tanto, el ministro de Sanidad, en su comunicado del día 24, habla de 130 contagios nuevos, lo que supone 213 acumulados, dato que no coincide con la suma (84+130). Hasta el día 28 no consta otro comunicado del ministro, aquel día anuncia 57 nuevos contagios que, sumados a los 213 del comunicado del día 24 suman 270 acumulados, pero curiosamente en lugar de dicha cifra el ministro anuncia un total de 315 casos acumulados, sin haber anunciado antes nuevos casos, 45 en total, que hacen la diferencia entre (213+57) y 315.
Lo que es más grave todavía, es que desde el 28 de abril hasta la fecha de hoy día 12 de mayo, justamente dos semanas, el ministro no ha vuelto a dar información detallada relativa a la evolución de la pandemia en Guinea Ecuatorial. Sin embargo, a partir del día 6 de mayo la OMS informa de 439 casos acumulados, 364 en Malabo y 75 en Bata, con 4 fallecidos. En su comunicado del día 28 de abril, el ministro recoge un muerto por covid19, el día 6 vuelve a comunicar dos muertes más, que hace un total de 3 muertos, lo que significa que no se ha informado sobre el cuarto muerto. Es más, en una rueda de prensa ofrecida en Bata, el día 9 de mayo, el presidente del Comité Técnico habla de 95 casos en Bata, 20 más de los que constan en los datos publicados por la OMS, es decir que dichos casos tampoco se han publicado formalmente.
La información sobre la evolución de la pandemia covid-19 se dejó de publicar tras una reunión del llamado Comité Político, en la que se puso en entredicho la fiabilidad de los resultados de los análisis que realiza el laboratorio de Baney, atribuyendo a la oposición la manipulación de dichos resultados; en la referida reunión se decidió repetir los análisis a todos los que han dado positivo hasta la fecha. A mi juicio, es una decisión que echa por tierra todo el esfuerzo realizado hasta ahora para combatir el virus, invita a la población a relajar las medidas de prevención, porque contribuye a reforzar la teoría de muchos ciudadanos en el sentido de que el virus no ha llegado todavía a Guinea Ecuatorial. Pienso que dicha decisión pone más en entredicho la gestión del gobierno, que la información en las redes sociales de los que llaman antipatriotas. Sobre los diagnosticados positivos no pesa una pena de muerte dictada erróneamente, en cuyo caso sí cabria apelar a que se revise para que no sean ejecutados. Además, dudo mucho que se pueda probar que algún técnico militante de un partido de la oposición esté trabajando en el laboratorio de Baney, cuando se sabe que en Guinea Ecuatorial existe una ley no escrita, según la cuál, sólo pueden trabajar en la administración pública y parapública e incluso en las empresas privadas militantes del PDGE y quizá aquellos de los partidos coaligados al mismo, que en ningún caso deben asimilarse a la oposición.
En su comparecencia ante la Cámara de diputados ayer, el primer ministro nos sorprendió con su forma de entender la actuación en la guerra de lo que él llamó estamentos, donde le asigna al presidente de la República el papel del servicio de inteligencia. Ésta visión de las cosas es la que hace que se tomen decisiones como la suspensión de publicación de los datos de la evolución del covid-19, abogar por la repetición de los análisis, porque el Comité técnico va de la mano del Comité político, cuando debía ser lo contrario, normalmente el Comité político debe tomar decisiones en base a las recomendaciones del Comité técnico.
A tres días del vencimiento de la última prórroga del estado de emergencia sanitaria, la pregunta lógica es saber qué decisión tomará el gobierno. El hecho de arrastrar el dato de 439 contagiados durante dos semanas, significa que se ha vencido la pandemia? Si tal es el caso, lo lógico es que se empiece la desescalada. Cómo justificaría el gobierno la continuación del confinamiento si no hay más contagios?
Esperamos que la decisión que tome el gobierno no sea una improvisación, porque parece ser la tónica que ha caracterizado muchas de las decisiones tomadas, como se ilustra a continuación:
1.- La declaración del Estado de Alarama sanitaria
El 27 de enero del presente año se promulga la Orden de la Presidencia del gobierno, por la que se adopta medidas nacionales frente al brote de la epidemia del Coronavirus en la República de Guinea Ecuatorial, es decir, dos meses antes de la publicación del decreto por el que se declaraba el estado de alarma, el 31 de marzo de 2020. Durante dicho intervalo de tiempo no se le ocurrió a nadie, de los que tienen iniciativa legislativa, pensar que podríamos llegar a la situación que se daba en otras latitudes, que existía un vacío legal para declarar el estado de alarma. El artículo 41.1 de nuestra Ley fundamental faculta al presidente de la República declarar mediante decreto los estados de alarma, de excepción o de sitio, cuando las circunstancias lo demanden, informándolo a la Cámara de los Diputados y Senado y en el numeral 3 del mismo artículo se remite a una ley la regulación de dichos estados. Salvo prueba en contrario, parece que no se ha legislado sobre el tema, por eso es muy pobre el contenido del decreto. Esto es lo que ha dado lugar a actuaciones de ciertos agentes de la autoridad que han originado quejas de varios ciudadanos. Queda por ver si es legal la declaración del estado de alarma en nuestro país en la situación descrita.
2.- Prórrogas del estado de alarma sanitaria
Con fecha 31 de marzo y mediante decreto 42/2020 se declaraba el Estado de Alarma sanitaria, con vigencia hasta el día 15 de abril, dicho estado de alarma se ha prorrogado dos veces, el 14 y el 29 del mes de abril mediante Ordenes del primer ministro. La declaración del estado de alarma es una facultad exclusiva del presidente de la República, según reza el artículo 41 de nuestra constitución arriba invocado; por lo que su prórroga no debe ser ordenada por el primer ministro. Es más, en base al principio de respeto de la jerarquía normativa, una orden del primer ministro no debe prorrogar un decreto firmado por el presidente de la República. Cabe señalar que en toda las democracias, si bien el presidente de la República tiene la facultad de decretar el estado de alarma, su prórroga siempre se hace con autorización del Parlamento.
3.- “Vacaciones” de las dos Cámaras del Parlamento
En un sentido amplio, el gobierno de un país, que se precie de democrático, está compuesto de tres ramas: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. Es incomprensible que las dos Cámaras de nuestro Parlamento se hayan otorgado unas vacaciones, precisamente en un momento de crisis, cuando más se necesitaba de su trabajo. Las llamadas Mesa de Continuidad de dichas instituciones trabajan en el tiempo que media entre sesiones o entre legislaturas y no precisamente en periodo de sesiones como es el caso actual. Es una clara dejación de funciones.
4.- Creación Comité Técnico
El artículo 15 del Decreto 42/2020 por el que declara el estado de alarma dice: “Se crea el Comité Técnico Nacional de Respuesta y Vigilancia del Nuevo Coronavirus, encargado de la prevención, contención, control, seguimiento y evaluación del desarrollo y evolución del coronavirus-19 en el seno del Ministerio de Sanidad y Bienestar Social”. Esto es una muestra clara de improvisación, se sabe que el referido Comité venía trabajando ya desde el mes de enero y el decreto tiene fecha 31 de marzo. Cuál es la explicación?
5.- Las contradicciones en que incurre el ministro de Sanidad en sus declaraciones, son una muestra clara de improvisación. En un comunicado del 17 de marzo, ver https://www.guineaecuatorialpress.com/noticia.php?id=15125, dice:
“Disponemos de recursos humanos, logísticos y materiales para garantizar una respuesta rápida en todos los momentos” y prácticamente un mes después, el 25 de abril declara en una rueda de prensa: “Tenemos muchísima necesidad, necesitamos materiales, necesitamos vehículos, necesitamos productos, etc, etc.” Todo esto no hace más que confundir a la población.
6.- Es improvisación que sea precisamente ahora cuando el ministerio de Asuntos Sociales se percata de que no hay suficiente producción de alimentos para abastecer los mercados de Malabo y pida terrenos al ministerio de Agricultura para mujeres que quieren dedicarse a la agricultura.
Y podríamos continuar con más casos.
Últimamente se habla mucho de las aglomeraciones en ciertos lugares, sobre todo en los bancos. Es una preocupación lógica, porque dicha situación puede propiciar una rápida propagación del virus. Pensamos que, en esta situación excepcional, se puede evitar dichas aglomeraciones volviendo temporalmente a la estructura de pagadores en las diferentes administraciones públicas y en las empresas. Los pagadores acudirían a los bancos con cita previa.
Para el bien de todos, esperamos que gobierno sea proactivo, que la decisión que tome, para lo que vaya a ser nuestra vida a partir del día 15 de este mes, sea una decisión ponderada que tenga en cuenta la situación real de la pandemia en diferentes zonas del país, la situación de la actividad de los diferentes operadores económicos y el comportamiento de la ciudadanía, entre otros factores.