Por José Eugenio Nsue
Colaborar con Obiang y su régimen es para muchísimos guineanos, diría que para todos los que viven en el país, la única salida que les queda si quieren alimentarse y alimentar a su prole, sobrevivir y es el ‘laissez – passer’ para poder trabajar sobre todo para aquellos que no tienen oficio ni profesión, todos los incultos, analfabetos y asilvestrados que debieron quedarse en sus poblados viviendo del ganado, cazando animales, pescando o cultivando fincas en un Estado normal, pero que han conocido el éxodo rural; hasta los profesionales de verdad tampoco tienen sitio en Guinea de Obiang y los suyos si no colaboran con ellos porque están convencidos de que el país les pertenece y nadie puede gozar, producir ni vivir en él si no es con su beneplácito; así es, así actúan y así lo proclaman.
Esto es comprensible hasta cierto punto porque, a parte de que los cementerios están llenos de personas que quisieron ser héroes y heroínas y muchos no nacieron con esta vocación arriesgadísima de heroicidad; vivir en la más absoluta miseria en tu propio país permanentemente rodeado de la familia, hijos, esposa/o, no es asumible, no es una opción inteligente ni sabia, pero tampoco esa realidad debe quitar el hecho de que Obiang y su régimen son unos criminales, asesinos y dictadores; los que colaboran con ellos también son iguales cuando menos potenciales. En Guinea Ecuatorial no hay más opciones que pertenecer queriendo o no al ‘gran movimiento de masas’, el PDGE; cuando vives en Guinea, estás obligado a cotizar por ese sindicato del crimen organizado siendo o no miembro o simpatizante del mismo; no se puede optar a ningún empleo ni puesto de trabajo público o privado ni en la administración; a una beca de estudios si no exhibes el carné de la antorcha encendida, símbolo del partido. Por esa falta de libertades y oportunidades, por ese ostigamiento y atosigamiento permanentes a todos los que no se dejan amedrentar; por esas persecuciones, marginación, humillaciones y la falta de oportunidades, muchos guineanos nos hemos visto obligados y necesitados a huir, escaparnos, abandonar nuestro país en busca del bienestar, felicidad y prosperidad sobre todo, nos hemos escapado para salvar nuestras vidas.
Lo de la legión del régimen en España que su presidente fundador, el rey Obiang Nguema I hizo público esta semana es harina de otro costal; él ha desvelado al mundo mundial los nombres de sus colaboradores, verdaderos legionarios al servicio del sindicato del crimen organizado llamado eufemística y sarcásticamente Partido Democrático de Guinea Ecuatorial, PDGE, que hasta entonces venían colaborando ocultamente con el régimen criminal de Obiang en el Reino de España. Se trata de una serie de guineanos de ‘tout bord’ (variopintos), viajados igual que la mayoría con la finalidad de mejorar sus vidas ya sea estudiando, trabajando; o para tratarse de muchas dolencias ya que en nuestro país carecemos de estas oportunidades; inexplicablemente lejos de esmerarse por ganarse la vida como el resto de los inmigrantes, han preferido prolongar hasta aquí las prácticas de chivatismo, acoso a los paisanos, espionaje, denuncias falsas y hasta envenenamientos típicas del sanguinario régimen del PDGE a cambio de unos cuantos míseros euros, muchas de esas hordas al servicio de la dictadura están a sueldo, otros viven del cuento y/o gracias a las prebendas que el régimen les da por los servicios prestados, al mismo tiempo se les ve en las colas de los servicios sociales, organizaciones solidarias y caritativas en las ciudades españolas pidiendo ayuda y solicitando subvenciones o prestaciones; son esos parásitos, muchos de ellos, que han dedicado su tiempo en España para espiar a sus paisanos, denunciar falsamente e intimidar a cambio de ayudiditas en metálico que a penas les da para vivir y otros favores y beneficios que se les hacen los prohombres del régimen; también viven organizando fiestas en cada rincón de España que les sirven de señuelo a los ingenuos guineanos que se prestan a ello despilfarrando así los dineros que el PDGE obtiene a base de extorsiones, impuestos revolucionarios y cotizaciones obligatorias.
Hablar de coordinadores, organizaciones de las mujeres, coordinadores encargados de los jóvenes, miembros de control de la militancia, de información, movilizaciones de masas y propaganda, antenas geográficas, etc en España, no son más que palabras huecas y eufemismos que nada tiene que ver con la realidad; ninguno de los nombrados puede coordinar nada, ni pueden organizar, preocuparse ni de las mujeres ni mucho menos de los jóvenes como tampoco lo hacen sus mentores, los gerifaltes del régimen; simplemente se trata de grupúsculos enviados y diseminados por toda España para controlar, boicotear, confundir, denigrar, amedrentar, amenazar y a señalar a los guineanos inconformistas y críticos con la dictadura de Obiang; actúan exactamente como actuaban las milicias en marcha con Macías, todos esos parásitos, ineptos, desalmados y criminales que colaboraban con el demente de Macías y se convirtieron en su brazo ejecutor de todas las tropelías y atrocidades que se cometían hoy son los mandamases. 42 años después sigue habiendo guineanos y guineanas dispuestos a defender lo indefendible, de maltratar, traicionar a sus semejantes a cambio de su «bienestar personal». Defender a Obiang, alinearse con su filosofía política de hacer el mal y evitar el bien, robar a manos llenas, acusar falsamente, envenenar y arruinarles la vida a todos los que no piensan como uno, es lo más insolidario y más inhumano que puede llegar a ser la persona humana.
Mientras leía la estructura montada en España por el PDGE, estaba pensando en ese militar que denunció no hace mucho que su novia – amante le había dejado con su hijo que no era de él, se fue de casa abandonando al hijo; el hombre tuvo que ir a dejar el niño en los asuntos sociales que es lo mismo que dejarlo en la calle porque en Guinea de Obiang y su PDGE no existe tal cosa; o en otros niños que un carísimo mío me contó que unos padres abandonaron a sus hijos en el colegio infantil donde estudiaban, no fueron a recogerlos a la hora (16h30); él profesor al ver que no aparecía nadie tras más de dos horas esperando, llevó a los niños a su casa, los duchó, les dio de cenar y los acostó; al joven colgado y atado de pies y manos a lo de Jackie Chan porque iba robando de casa en casa, ni la policía ni los gendarmes hacían nada, los vecinos tomaron la justicia con sus manos; y en otros tantos niños abandonados, malnutridos, sin escolarizar y en todos eso adolescentes convertidos en delincuentes por falta de expectativas, esperanzas y por la falta de formación académica y en valores… mientras el régimen gasta ingentes cantidades de dinero en las estructuras faraónicas, fantasmagóricas y carentes de valor fuera del país solo para que se perpetúe el régimen.
Defender un régimen como el PDGE del rey Obiang y del inculto e iletrado además de mono de circo como Pascual Bailón, primer ministro de pacotilla que dice haber trabajo como maestro de primaria, profesor de secundaria y de escuelas superiores sin ningún título académico, quien dice sin pudor ni vergüenza que un licenciado en derecho o un doctor en Ciencias Políticas no tienen cabida en el país, no tienen donde trabajar en un país donde nadie sabe redactar en su administración (salió de su bocaza), donde unos analfabetos funcionales son nombrados embajadores, secretarios generales, directores y presidentes de los Consejos de administración de las empresas estatales; donde muchos jueces y magistrados no tienen ni el preuniversitario hecho; un país donde en los institutos distritales y hasta de las capitales provinciales no hay licenciados dando clases; donde para ver a alguien, funcionario, hablando el español aceptablemente es una misión imposible; tiene que ser de otro planeta, un marciano, un humanoide.
Dice el animador del circo nacional que las carreras universitarias ni dan de comer ni dan trabajo en Guinea; es la única vez que ha dicho la verdad; en efecto, ¿cómo pueden trabajar los licenciados y doctorados en un país en el que el rey Obiang, sin estudios, es Jefe de Estado, de Gobierno, Primer Magistrado y Teniente General; Tontorín, analfabeto funcional, es Vicepresidente encargado de la Defensa y Seguridad y General de división; el mismo Pascual Bailón, sin estudios (no tiene ni el bachillerato superior y nunca pisó universidad alguna), es Primer ministro de un gobierno; Victoriano Bibang Nsue Okomo (Efa Mba), analfabeto, Ministro de la defensa y General, etc, etc? Han hecho un país a su medida, el cual no cabe una sola mente pensante; no quieren tener ni ver de cerca a nadie que les haga sombra ni pensar así, todos los licenciados, doctores y másteres son un estorbo para ellos porque no pueden reírles las estupideces que sueltan ni las barbaridades que cometen. Hablar de Formación Profesional, de entrar en la administración a través de concursos oposiciones, decir que no más tribalismos sino la meritocracia, y hacerlo en futuro tras más de 42 años en el poder, es tratar a los guineanos como tarados y pobres mentales, y cuando los damnificados le aplauden es porque tiene razón. Obiang y los suyos conocen muy bien al guineano y por eso no tienen ningún problema en burlarse de nosotros.
En todo caso, habrá que darle las gracias al monarca de Akoakam por empezar a desenmascarar a todos los aprovechados que vivían de él anónimamente mientras en público se presentaban como angelitos. Entre tanto, que las etnias minoritarias sigan culpando a los fangs de ser los únicos que colaboramos con el régimen y somos todos cómplices del genocidio; todos esos bubis, combes, annoboneses, fernandinos, bujebas que aparecen en las listas los han inoculado ‘fangmicida‘, la vacuna que te convierte en fang a todo aquel que vive y se aprovecha del dinero del Estado.
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?