El debate abierto por activistas de primer plano referente a la salud mental del primer presidente de Guinea Macías, Nguema Primero, nos remite al diagnóstico improbable que se hace de Don Quijote de la Mancha. Cuerdo o loco la verdad es que, las s proezas del héroe manchego merecieron ser relatadas con letras de oro por el genial escritor Miguel de Cervante Saavedra.
Con esta introducción paso al tema que nos ocupa. En un primer momento se puede considerar que Macías era un loco, considerando su dictadura de once años, brutal y cruel. Sólo un loco pudo realizar lo que pasó en Guinea Ecuatorial entre 1968 y 1979. No hay otro calificativo. Pero, Macías no es el único loco en África. En Centroáfrica, el general Bokasa, tras dar un golpe de Estado se proclamó emperador. Este emperador se iba personalmente a los mercados y juicios públicos para cortar, él mismo, las orejas de las personas acusadas de robo. En Uganda, Idi Amin Dada alimentaba a sus cocodrilos con la carne de sus opositores, a veces con el cuerpo de sus propios colaboradores, como fue el caso de uno de sus ministros de Asuntos Exteriores. En el vecino Gabón, el hijo de Omar Bongo, Alí Bongo, se aferra en el poder a pesar de su estado de salud de extrema gravedad, con una parte del cuerpo paralizada. En áfrica negra el poder lleva siempre a la locura.
Lo mismo en el caso de Obiang, Nguema Segundo, y de toda su familia. Obiang presidente, su mujer primera dama, su primer hijo vicepresidente, su segundo hijo, ministro de minas, su otra hija encargada de los bancos, su hijo, uno de los gemelos Obiang-Hassan, se cura de locura en Ginebra. El poder en África es simplemente eso. Loco.
En el caso de Macías su itinerario es interesante antes de su locura, es decir antes de llegar al poder.Todos los expertos y politólogos que han analizado la campaña presidencial de 1968 coiciden en decir que de entre todos Macías es el que realizó la mejor campaña. Supo crear un dinamismo en la juventud guineana con una frase simple que luego fue lema « En marcha con Macías ». Ningún otro candidato pudo formular un eslogan parecido y eficaz como el de Macías que ponía en movimiento no solo a sus militantes sino a todos los demás guineanos indecisos qe no sabían a quién votar. Su símbolo, el gallo, fue también eficaz. Todods los guineanos saben lo que es un gallo, muchos los tienen en sus patios y en sus pueblos,lo oyen cntar todas las mañanas, el canto del gallo es el que despierta a los curantes para ir al trabajo. Por otr parte, como la mayoría de la gente de Mongomo de su generación, todos han venido a estudiar en los centros educativos de Ebebiyín, porque en Mongomo no había nada y Macías se da cuenta de la potencia de la región que hoy se llama Kie Ntem. Allí se encuentra lo que podr’a considerarse como la burguesía guineana, constituida de grandes agriculturos y comerciantes que negocian con los dos países fronterizos, Camerún y Gabón. La burguesía de Ebebiyín o simplemente la gente de Kie Ntem (Ebebiyín y Micomeseng) son como los vascos de PNV (Partido Nacionalista Vasco) son nacionalistas pero acordan mucha importanca a la economia. Durante la campaña Macías se va a Ebebiyín y firma alianza con los de Ovuar de Kie. Ellos le ayudan con su dinámica y su potencial comercial. Todos esos esfuerzo permiten a Macías de franquear la barrera de la primera vuelta y se califica para la segnun da vuelta. Un vez más, entre las dos vueltas Macías multiplica iniciativas políticas, convence al líder bubi, Edmundo Bosio Dioco, de aportarle el voto de su partido Unión Bubi.
Y no solo eso, también negocia con el carismático Atanasio Ndong Miyon de darle también el voto de su partido MONALIGE (Movimiento Nacioal para la Liberación de Guinea Ecuatorial) el partido de Atanasio era el preferido de los intelectuales, maestros, técnicos administrativos, fernandinos o criollos, ese electorado confrta el éxito de Macias apoyado también por el electorado bubi de la isla. Este Macías de consumada habilidad política no tiene nada de loco.
Lo mismo, antes de la cmpaña electoral, Macías había sido uno de los participantes de la Conferencia Constitucional de Madrid para la independencia de Guinea Ecuatorial. Durante esta conferencia Macías había logrado seducirbuena parte de la élite del poder español y a personalidades progresistas que empezaban a ser influyentes en la sociedad española como el abogado García Trevijano o el ministro de Asuntos Exteriores español Fernando María Castiella y Maíz. Macías se destaca de entre las múltiples formaciones, instituciones y personalidade guineanas que concurrieron en la Conferencia Constitucional.
Por parte guineana la histórica delegación que fue a negociar la independencia estaba compuesta por Don Federico Ngomo Nandongo, presidente de la Asamblea General de Guinea; Don Enrique Gori Molubela, Vicepresidente de la Asamblea General; Don Antonio Ndongo Engonga, Diputado por Rio Muni; Don Miguel Edjang Nvono, Diputado por Rio Muni; Don Fernando Fernandez Echegoyen, Diputado por Fernando Poo; Don Marcos Ropo Uri, Diputado por Fernando Poo; Don Bonifacio Ondo Edu, Presidente del Consejo de Gobierno; Don Francisco Macias Nguema, Vicepresidente del Consejo del Gobierno; Don Antonio Candido Nang Ondo, Consejero de Enseñanza; Don Gustavo Guatson Boico, Consejero de Sanidad; Don Luis Jose Maho Ricacha, Consejero de Información y Turismo; Don Agustin Eñeso Ñeñe, Consejero de Hacienda; Don Alfredo Jones Níger, Consejero Nacional por Fernando Poo;
Don Andres Moisés Mba Ada, Consejero Nacional por Rio Muni; Don Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de ; Don Edmundo Bosio Disco, Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de Santa Isabel; Don Prudencio Bolota,Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de Santa Isabel; Don Jose Nsue Angue, Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de Rio Muni; Don Pedro Econ. Andeme, Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de; Rio Muni; Don Pedro Ekong Andeme, Procurador en Cortes por el Grupo de Familia de Rio Muni; Don Armando Climent, Representante del Colegio de Abogados de la Guinea Ecuatorial; Don Enrique San Cristóbal Borrat, Representante de la Camara de Comercio, Industria y Navegación de Rio Muni; Don Adolfo Antuña, Representante de la Camara de Comercio, Industria y Navegación de Fernando Poo; Don Clemente Ateba Nson, Don Antonio Eworo Obama, Don Martin Nvo Nguema y Don Jovino Edu Mbuy, Representantes de la Idea Popular del Pueblo de la Guinea Ecuatorial (IPGE); Don Pastor Torao Sicara, Don Atanasio Ndongo Miyono, Dom Thomas A. King Thomas y Don Ricardo Nvu Mba, Representantes del Movimiento Nacional de Liberación de la Guinea Ecuatorial (MONALIGE);
Don Francisco Salome Jones, Representante, Don Justino Mba Nsue, Don Esteban Nsue Abumengono y Don Estanislao Kuba Mavilla, Representantes del Movimiento de Union Nacional de la Guinea Ecuatorial (MUNGE); Don Mariano Ganet, Don Teofilo Bienveda, DonGaspar Copariate; Don Francisco Dougan Mendo, Representantes de la Union Bubi; Don Wilwaldo Jones Níger, Don Carlos Cabrera, Don Manuel Nacimiento Ceita y Don Manuel Morgades Besari, Representante de la Union Democratica; Don Manuel Castillo Barril, Delegado en Madrid del Consejo de Gobierno de la Guinea Ecuatorial; Don Vicente Castellon, Representante de la Isla de Annobon; Don Lucas Beholi Malango, Representante de la Isla de Corisco; Don Adolfo Bote Ebola y Don Felipe Ndjoli Makango, Representantes del Grupo Ndowe; Don Agustin Daniel Grange Molay, Representante de la Minoria Fernandino.
Todos esos grupos y personalidades defendían diferentes puntos de vista, tenían visiones diversas, sus discursos eran contradictorios y con objetivos igualmente opuestos, Bosio Dioco y Gori Molubela principalmente abogaban por la separación de la Isla con Rio Muni, Mientras que Torao Sikara, Salome Jones y Ateba Nso entre otros defendían la tesis unionista para los territorios españoles del golfo de Guinea. Lo importante en ese debate constitucional no fue el logro de la independencia adqurida de manos españolas, sino el ejercicio de la democracia en libertad que en aquella ocasión pudieron disfrutar y hacer uso los diferentes representantes del Pueblo de Guinea Ecuatorial. Una libertad de expresión que se les arrancó y se prohibió hasta hoy desde el primer día de la independencia guinena. En esta ocasión Macías se destacó. Todavía no era loco.
Mucho antes de participar en la Conferencia Constitucional, Macías forma parte del Gobierno Autónomo entre 1964 y 1968, como Vice-Presidente del Gobierno y Consejero (ministro) de obras Públicas. Durante ese periodo Macías va a ilustrarse por su habilidad política y cordura. Por una parte, mantiene su visibilidad política participando en el ejecutivo, por otra parte se da a conocer como un político crítico con el estado de cosas reinante. El resultado es lógico, su futuro rival, Bonifacio Ondó Edú, que es el presidente del Gobierno Autónmo, es visto por la población cmo un hombre manipulado por Madrid, mientras que Macías se arropa de los colores nacionalistes como el verdadero defensor de los intereses de ls mismos guineanos.En 1968, en las elecciones presidenciales, los guineanos votan a Macías.
Antes de ser Vice-Presidente del Gobierno Autónomo, Macías se destaca por servicios prestados a la administración colonial española que le decora con la mdalla de Mérito, como funcionario del Estado español y declarado « Emancipado » (es decir con los mú ismos derechos de un « subdito español » según el vocabulario franquista de entonces. Macías sirve lealmente a la administración opresiva colonial, en su distritoo natal de Mongomo. Es traductor fang-español durante las sesiones de tribunal tradicional que organiza el administrador colonial español en Mongomo. Durante este perido de dura opresión colonial, Macías sirve no sin fidelida a la dura y opresiva administración colonial, obedece ciegamente el fuero franquista impuesto en Guinea. En el mismo periodo, sus futuros rivales, Atanasio Ndong Miyon y Bonifacio Ondó Edú, sufren persecuciones y tienen que exiliarse en el extranjero, en Camerún y Gabón principalmente. Por su actitud, Macías no muestra ningún síntoma de locura, todo lo contrario, se destaca por su colaboracionismo con el elemento colonial.
En conclusión, el itinerario seguido por Macías, antes de ser presidente, ilustra la ascensión de un hombre inspirado, habilidoso y cuerdo hasta que se contagia de la locura del poder que le ofrecen el 12 de octubre de 1968, día de la independencia de Guinea Ecuatorial.
Joaquin Mbomio Bacheng