Las vecinas del barrio de Ela Nguema no encuentran consuelo desde que supieron que, una camerunesa y sus dos hijas están entre los desaparecidos del naufragio del día 3 del mes y año en curso.
Muchas de las personas que embarcaron en el carguero “Flavor” que, zarpó de Malabo con destino a Tiko, Camerún, huían de la persecución contra los extranjeros que se llevó a cabo semanas antes del naufragio. Pues, muchas de las personas no podían pagar entre 400 y 900 mil Xcfa que les exigían fraudalentamente para legalizar su situación en Guinea Ecuatorial; la situación precaria consiguiente forzó que abandonaran Malabo como sea.
Las llamadas autoridades portuarias de Malabo, no saben, no contestan al número exacto de los pasajaros que embarcaron en «Flavor»; un barco que queda por demostrar si tenía todos los permisos administrativos para la carga comercial y/o de pasajeros. Pero, sí es conocida la desgracia de una de estas familias que murieron desesperdamente esa triste noche que lloran desconsoladamente las vecinas del popular barrio de Ela Nguema, Malabo.

La señora de la foto y sus dos hijas están dadas por desaparecidas hasta ahora; esa misma familia, según el vecindario, antes había perdido una hija, por covid19. A los primeros días de las «redadas panafricanistas» de Teodoro Obiang, el marido y padre de familia había sido deportado en caliente, lo que llevó a una situación de mucha precariedad en casa de esa familia.
“Los vecinos de Ela Nguema tuvimos que hacer una recolecta para ayudar a la familia pagar la renta y poder comer”, dice una vecina compungida. Y, finalmente, debido a la presión y precariedad económica, “decidimos pagarlos el billete para que pudieran unirse con su marido en Camerún”, continúa diciendo la misma vecina.
“Un billete desgraciado, pagamos la muerte de esa mujer e hijas” ¿Qué será del marido deportado, qué recuerdos tendrá de nuestro país y del barrio Ela Nguema donde ya era uno más? ¿Quién se responsabilizará de esa otra catástrofe?