Iniciamos el curso de la actividad socio-política del nuevo año 2022 como se cerró el 2021 con los retos de siempre; la geopolítica seguirá ocupando la agenda de Estados Unidos y Rusia, en su afán de tener control al mundo occidental con Ucrania como el punto de justificación de fuerzas, la Unión Europea como el monaguillo de Estados Unidos seguirá inmersa en la búsqueda de la recuperación económica con o sin COVID-19 en la post Angela Merkel mientras cierra las fronteras a los pobres del sur. La China cada vez más imperial tras el abandono del martillo y la hoz seguirá conquistando mundo con sus mercaderes hacia otros mundos.
¿Y África, la madre África, seguirá en su letargo mientras otros deciden sobre ella?. Quizá ahora sea el momento de una integración real en la Unión Africana con instituciones fuertes con capacidad de desarrollar y hacer desarrollar África. Hoy más que nunca Sudáfrica, Nigeria, Angola y otros países con cierta estabilidad política deberían de liderar el crecimiento de las economías africanas. La actual pandemia está actuando de estímulo para la fabricación de los productos sanitarios africanos, es el camino a seguir para fortalecer las cadena de valor africanos y aumentar el comercio intra-africano . lastima que las infraestructuras logísticas de África son cuanto menos muy malas o inexistentes y eso dificulta enormemente el crecimiento del comercio.
El horizonte post COVID en África, podría traer cambios políticos de gran calado en el continente debido a voces cada vez mas altas que claman la emancipación económica y política de África que pasa por deshacerse de vieja guardia de los políticos al servicio de las antiguas metrópolis sin que ello signifique una carta blanca a expansión china en el continente que además de toxica es de una obsoletencia programa.
¿Y en casa, qué podría suceder en casa?, Guinea Ecuatorial es un país de donde los años pares siempre trajeron buenas noticias desde 1964 cuando se convierte en una Autonomía dentro de la España del régimen franquista, la consecución de la independencia de 1968, la ilusión recuperada de 1980, la nueva constitución de Guinea Ecuatorial de 1982 , la llamada Carta Magna de Akonibe que cumple cuarenta años. Un bien tiempo para mirar atrás con cierta perspectiva critica sobre las sendas de los pasos que dimos. Y momento de mirar hacia un futuro que se nos avecina, ya sabemos que los problemas de hoy son las malas soluciones de ayer, etc. El 2022 puede ser un gran año, uno de esos que se hacen llamar electoral, un año que puede y debe traer cambios para el pueblo, sino para qué se sale a votar si no es para cumplir con “ el caminar pisando las sendas de nuestra inmensa felicidad”