Por José Eugenio Nsue.
Un pariente y amigo me dio un tirón de orejas estos días haciendo suyo un dicho fang según el cual: «MBOT EÑE ANGUÈ VE OSOG NE OCAAN» (algo así como que ‘la persona es la que propició a que el mono trepara en otras ramas’, al señalar con el dedo hacia donde podía saltarse), a raíz de mis últimas reflexiones en las que advertía las innumerables meteduras de pata del Emir y Putin nacional en sus comentarios sobre la política internacional; él me decía que no debía advertirles nada, ni decirle lo que debían hacer o decir para que se dén de bruces con la realidad por creerse sabelotodo.
Me cuesta contenerme viendo el comportamiento de esa gente; las actuaciones de esos elementos, me han provocado una incontinencia verbal. Es imposible que uno se calle viendo, oyendo o leyendo los desatinos y disparates de esta secta del régimen encabezada ahora por el mayor inepto y bruto del país, el Emir Nguema Obiang, Vicepresidente de su padre, el Sultán Obiang Nguema Mbasogo y familia.
Desde que el Sultán negó ante las cámaras de televisión europeas la existencia de la corrupción en su reino: «la palabra corrupción viene de Europa, no es africana, en mi país no existe la corrupción»; no se ha hecho nada para atajarla, combartirla, acabar con ella, todo lo contrario la corrupción ha sido y es el modus vivendi de absolutamente todos los miembros del Gobierno, los funcionarios, así como los extranjeros que se atreven a ir hacer negocios en Guinea; la corrupción es el aire que respiran los guineanos, es bendecida por la iglesia obiang – católica y por las sectas que pululan en el país; dejó de ser un delito y un pecado de tal forma que desde el arzobispo hasta el catequista de Mbalangun, pasando por la familia Obiang, todos son corruptos; la corrupción está bendecida y beatificada. En Guinea Ecuatorial, el que no corre vuela, el fin justifica los medios; el objetivo de todo guineano es poseer cueste lo que cueste, a pesar de todo y por encima de todo.
Curiosamente, el ahora perseguidor, el Torquemada de los corruptos en Guinea, es el único o el que más condenas ha tenido por corrupción en todo el mundo; ha sido condenado en los Estados Unidos, Suiza, Inglaterra, Brasil, Sudáfrica y Francia; le han confiscado desde mansiones, palacetes, más de una cincuentena de coches de lujo, objetos valiosísimos (relojes, guantes de diamantes, bodegas exclusivas de vinos de altísima calidad…), maletas de dinero y le han multado con sumas millonarias. Sin contar con el dinero pagado a los abogados para que le defiendan y para sobornar a los agentes judiciales, todo a cuenta del erario público ya que los delitos cometidos por los miembros de esa familia, pasan a ser del Estado guineano; este delincuente y padre de la corrupción ha podido gastar más de 200 millones de euros (unos 133 mil millones de francos cefas); dinero con el que se podía haher construido escuelas, institutos, hospitales y polideportivos modernos y equipados en todo el territorio nacional; y lo ha gastado una sola persona sin profesión, actividad económica o empresarial conocida, sin haber nacido en el seno de una familia rica; simplemente por ser el hijo del dictador y autócrata, el Sultán Obiang Nguema. Él que no ha pedido perdón al pueblo de Guinea por haberlo saqueado y manchado su imagen y nombre, tampoco ha «justificado» (devuelto) lo robado como ahora pide a los demás en cambio, es el que se presenta para luchar, combatir, perseguir la corrupción así como limpiar el país de corruptos.
Para empezar, no ha recibido un mandato del Jefe de Estado, que se sepa para coordinar y gestionar la Administración y el Gobierno. En la Ley Fundamental en el Capítulo II, Art.33, punto 3, dice: «el Presidente de la República está asistido de un Vice – Presidente de la República, en quien puede delegar algunas facultades Constitucionales». Hasta donde sabemos, en el Decreto de su nombramiento, se le encargó la Seguridad y Defensa nacionales; entonces, ¿quién, dónde y cuándo le encargaron convocar y presidir comisiones de investigación y auditorías en toda la Administración del Estado, tomar decisiones, juzgar, sancionar y sentenciar unilateralmente a los «culpables», según su veredicto? ¿Quién paga a los funcionarios comisionados pertenecientes a los departamentos que no son de la Vicepresidencia y con qué recursos? ¿No será lo mismo que hace con los empleados y sirvientes de la TV. Asonga, que trabajan para él, el canal es para él, privado, pero cobran del Estado como si fueran empleados públicos? En todo caso, si se le ha ocurrido investigar la corrupción por su cuenta, una vez concluidas las investigaciones, ¿no sería lógico y legal remitir los resultados a la Fiscalía de Investigaciones y Anticorrupción para que formule las pertinentes acusaciones ante la jurisdicción correspondiente? ¿Qué pinta el Fiscal Félix-Nguema MBA AFANG, para qué le nombraron y cuál es su cometido; ha hecho algo desde que se crearon esa Fiscalía y le nombraron?
Así empezó el abuelo Macías Nguema Biyogo, en menos de cinco meses de acceder en el poder, acaparó todos los poderes; los Ministros y demás miembros de la Administración Estatal se convirtieron en convidados de piedra reduciendo su cometido a la adulación y endiosamiento de su persona al que apodaron «NNOM NGUI» (Gorila macho); la población les siguió el juego. El resultado tras 11 años, es conocido por todos; el padre, el Sultán Obiang Nguema Mbasogo, quien arrebató el poder al tío en 1979, 2 años estuvo dubitativo por si cedía el poder o se lo quedaba; los que ya le habían bailado el agua a Macías, le convencieron para que se quedara con el poder. Desde entonces se hizo con todos los poderes, hasta se jacta de ser ‘dictador’ porque dicta las normas; los innumerables miembros de sus poblados gobiernos se convirtieron en marionetas, sus sirvientes; las instituciones en adornos decorativos y la población en borregos y rebaño de corderos listos para el matadero; situación que lleva más de 43 años. El Sultán Obiang Nguema Mbasogo es el Único Hombre de la nación, Representante de Dios en Guinea, Jefe de Estado y del Gobierno, Capitán General de todos los ejércitos, Primer Magistrado, Presidente y fundador del único partido, el PDGE; es a la vez: Ejecutivo, Legislador y Juez Supremo; por encima de él, no hay nadie ni nada.
Ahora le ha tocado el turno al heredero; el Emir Nguema Obiang Mangue ha tomado el relevo. No ha necesitado que le vote nadie, no necesita la aprobación ni la compañía de nadie, se ha arrogado todas las potestades; se ha hecho con todos los Ministerios, todas las instituciones y todos los organismos del Estado y mientras, todos se callan, miran por el otro lado y pasan de todo; el pueblo arrodillado.
En esa tragicomedia que estamos disfrutando desde nuestras casas sin pagar por la función, llama mucho la atención que el Emir Nguema Obiang sólo se cebe con los directivos de la compañía aérea CEIBA INTERCONTINENTAL como si fuera el único foco de corrupción en el país cuando es sabido por todos que también lo hay en: Gepetrol, Geproyectos, Puertos y Aduanas, Tesorería General del Estado, Getesa, Segesa, Peajes y Carretras, Tráfico, Pesca y Maderas, Comisarías de policía, Juzgados…; es decir que ahí donde entra el dinero en Guinea Ecuatorial, hay rapiñas, manos que asoman con garras como buitres listas para llevar el bote. Todos los que han estado al frente o han ocupado alguna responsabilidad en los sectores referidos, en cualquier administración o las empresas, se han forrado y se han enriquecido extraordinariamente, y hacen ostentación de sus riquezas imposibles de amasar sólo con sus salarios si no es robando; todos lo saben, lo ven y lo viven; entonces, ¿por qué el inquisidor Torquemada anticorrupción no les mete también la mano y solo habla de CEIBA? ¿No será porque su madre, tíos maternos y algunos incondicionales suyos serán señalados?
Que humille públicamente como vemos esos días en su televisión y como vimos cuando le tocó a su hermanastro Ruslán Obiang, a todos los chavales y no tan chavales que de la noche a la mañana se volvieron tan ricos y vivían como los actores y actrices de Hollywood, raperos norteamericanos o jeques árabes, no me duele; muchos de ellos son hijos de prohombres que también se habían forrado y beneficiado del régimen; la gente que no tiene, ni ha tenido compasión ni respeto hacia sus semejantes, que se han creído invencibles, los mejores y superdotados en materia de trincar; no merecen ninguna clemencia, ni el perdón de Dios .
Lo que me preocupa es la resignación del pueblo frente al autoritarismo y el totalitarismo con que ha empezado el régimen del «Tercer Reich» de Tontorín, después del primero de su abuelo Mesie Nguema y el segundo de su padre Obiang Nguema. Cuando os calláis y os resignáis, ¿quiénes creéis que van a venir a defenderos y a salvaros, guineanos y guineanas? ¿De qué especies humanas sois?
Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?
Madre patria!!!
— Convergencia Para La Democracia Social (CPDS) (@ParaCpds) March 24, 2023
Surrealismo puro y práctico:
– Los pirómanos de bomberos,
– Los ciegos de conductores,
– Los enfermos de médicos,
– Los aprendices de educadores y
– LOS LADRONES DE JUECES.
«La Continuidad no es sinónima de CAMBIO». pic.twitter.com/KRPwS6HeEA
hace tiempo que voy diciendo que los hombres de este país (si toda vez quedan hombres) deberían levantarse y armarse para una guerra civil.
Un pueblo que no tiene mártires es un pueblo inexistente. Los que ayer aplaudieron al sátrapa viven exiliados ,ignoro por que cuento se hacen llamar políticos y adversarios.
Desgraciadamente, la historia de jeques ineptos se repite. Todos se fueron de occidente para adular a la familia de estúpidos, ineptos y me paso. Este afán de poseer a hecho que todos se arrodillen ante el tonto nacional que apenas sabe leer. La estupidez es herencia en el seno del poder y pocos pueden jactarse de inteligencia.
Yo no creo en la Democracia sin una guerra civil previa. Dejen de echar la culpa a occidente,no es responsable de la ignorancia del Regimen.AFRICA tiene problema de no saber pensar.