Por José Eugenio Nsue
«Enseñar a quien no tiene curiosidad por aprender es sembrar un campo sin ararlo» (Richard Whately, Londres 1787, académico, retórico, lógico, filósofo, economista y teólogo inglés).
El día a día en la Guinea de los Obiang no deja que uno pueda comentar ni opinar sobre lo que ocurre en el resto del mundo donde también interesa a los guineanos por razones históricas, parentesco o porque muchos, muchísimos de los nuestros viven ahí también. La actualidad guineoecuatoriana no deja de sorprender a propios y extraños, no deja que sacudamos el susto en nuestros cuerpos y nos hagamos con la nueva realidad sobrevenida a causa de la inoperancia, la estulticia y la torpeza de la caterva que malgobierna nuestro país.
Ya se ha dicho aquí; parece que todos los miembros de ese aquelarre de Gobierno del rey Obiang Nguema I habían nacido en el seno de una misma familia, criados en una misma aldea, recibidos la misma deseducación por lo que cometen los mismos defectos y se mueven sincronizados, miméticamente.
Mi idea de esta Semana de Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, la Semana más Grande de todos los cristianos del mundo porque es el fundamento de nuestra fe, era hablar de la actitud pueril, cobarde y traicionera del hasta el pasado martes fue Vicepresidente Segundo del Gobierno de Frankenstein del Dr. Sánchez, don Pablo Iglesias Turrión; un hombre populista, demagogo además de cínico y embustero al igual que su socio del Gobierno, que hace algo más de seis años se irrumpió en la política española como el ‘Salvador de la patria‘; venía a regenerar la política, limpiar la escoria que eran las castas de los viejos partidos políticos españoles podridos de corrupción; venía a dar vida y esperanza a la juventud; viviendas, salarios y contratos dignos a todos los españoles que malvivían con trabajos temporales y mal pagados; se comprometió a no vivir en ningún chalet sino en el piso del barrio humilde, Vallecas – Madrid, que le vio nacer, y a no cobrar jamás un sueldo tres veces el salario mínimo; dijo tantas cosas, prometió el oro y el moro a la sociedad española que esta le encumbró llegando a pedir, sobre todo los progres y la extrema izquierda de este país, que se formaran entre él (Podemos) y el otro regenerador de la democracia y la nueva y progresista España, el Dr. Sánchez (del Sanchismo y no PSOE que ya no existe, dicho por los que quedaban del PSOE histórico y sus varones: Felipe González, Alfonso Guerra, José Bono, Joaquín Leguina, Guillermo Fernández Vara, Emiliano García – Page, etc), un Gobierno progresista e izquierdista por el bien de España. Catorce meses después, ahí le vemos saliendo por la puerta trasera de la Moncloa huyendo Dios sabe de qué y de quién, eso sí con un balance aterrador para España y los españoles: 16% de paro entre ellos, 39.9% de desempleados son jóvenes menores de 25 años; 4% diferencia de desempleo entre hombres y mujeres; no llegan ni al 20% los que cobran el prometido ingreso vital mínimo el total de todos los que lo pidieron; los trabajadores temporales siguen esperando la reforma laboral prometida. Dice que va a la Comunidad Autónoma de Madrid para modernizarla como ha modernizado España. Eso sí, la pareja de Galapagar que es donde ha ido a vivir la familia Iglesias – Montero, sí que ha visto sus vidas cambiadas espectacularmente: ya cuentan el marido y la mujer con patrimonio de más de 1.12 millones de euros (él con más de 700000€ y ella 400000€); no tardaron de salir del piso humilde del barrio popular a un chalet de lujo en una urbanización exclusiva. Esa era la lucha de clase contra las castas y cloacas que vinieron a librar, ¿para el bienestar suyo o de los españoles? ¿Algunos de los progresistas, paisanos incluidos, pueden explicarnos este fenómeno?
Sin darme tiempo, me llegan casi el mismo día dos escritos incalificables del Ministro de Educación, Enseñanza universitaria y Deportes, don Clemente Engonga Nguema Onguene: 29/03/21 ‘COMUNICADO MUY IMPORTANTE’ en el cual el ministro informa que las clases se reanudarán el 5 de abril en todo el territorio nacional; insta a los directores de cada centro velar el estricto cumplimiento y observancia de las medidas dictadas por el Gobierno para prevenir el contagio y propagación de la COVID-19; el 30/03/21: ‘AVISO IMPORTANTE’ en el cual el mismo Ministro se desdice de su comunicado del día anterior; ahora transmite a los docentes y estudiantes de las ciudades de Bata, Malabo y Barrios adyacentes que no vayan a clase (¡¡se prorroga una vez más la reanudación de las clases presenciales en dichas ciudades hasta nuevo aviso!!).
A parte de que avergüenzan tanto la literatura administrativo – jurídica de los escritos de todos los ministerios y sus departamentos administrativos como la gramática y la ortografía de la lengua castellana; no parece que los que redactan los documentos oficiales en la Administración pública en el Reino de Obiang estuvieran hablando en la de Cervantes sino un lenguaje marciano que sólo ellos entienden; lo que todo el mundo pregunta y quiere saber es lo que hacen los Ministros en Guinea, ¿a qué se dedican? ¿Dónde está la coordinación administrativa? ¿No teníamos todo un Primer Ministro encargado en la coordinación administrativa; qué coordina y cuándo lo hace? ¿Por qué tanta improvisación, simplicidades y ligereza en todos los asuntos que debían ser prioritarios e importantes para la nación? Se sabe precisamente que la Educación y la Enseñanza nunca les ha importado al régimen; somos los que menos destinamos nuestros recursos en la Educación, sólo 0.72% del PIB detrás de países como Sudán del Sur, República Centroafricana, Somalia, etc países que no tienen ni la décima parte de la riqueza de Guinea. Cada vez se manda a verdaderos analfabetos al frente de un Ministerio que debía ser de vital importancia porque se trata de la formación y educación de nuestros niños, futuro y presente de nuestra nación; en su momento Lucas Nguema Esono, ahora Clemente Engonga entre otros, ¿qué se puede esperar de ellos? A juzgar por lo visto, lo más seguro es que Engonga Nguema ni siquiera sabe, lee lo que firma; si va al Ministerio físicamente no es para hablar de la Enseñanza y Educación; ¡qué va a saber de la Educación! A pesar de los grandes eslóganes: más vale un pueblo culto que rico; como si ser culto, ser educado, sacar una carrera se consigue como por el arte de magia, como en la brujería donde la gente pilota aviones, llevan barcos de guerra y vuelan con escobas sin haber ido a la escuela.
Todos aquellos abogados, economistas, filólogos, filósofos, sociólogos, científicos, médicos, arquitectos, técnicos y expertos en no se sabe qué especialidades que se presentan como asesores, consejeros y técnicos en la Administración de Obiang, viven de ello, están siempre justificando lo injustificable queriendo vendernos la burra mientras eso hace aguas por todos los lados; debían darles vergüenza y hacerse pensar si merece la pena tanta altanería y presunción en conocimientos administrativos, económicos y de derecho cuando todo se hace mal, muy mal; los resultados están a la vista.
No se trata de que vayan a dar golpes de Estado, hacerse el harakiri o traicionar aquello que os hace vivir (y bien) y os hace cumplir vuestros sueños; se trata de que os reivindiquéis vuestros saberes, que se vean vuestras aportaciones, lo que sirven vuestras competencias. Paso de los gobernantes nuestros porque sabemos quiénes son, de dónde proceden y lo inútiles e incompetentes que son; Clemente Engonga ha sido Ministro durante más de 30 años y no sabe lo que es una Orden Ministerial, una Ley Orgánica, Decreto ley, Comunicado, Aviso, ¿para qué saberlo; qué falta le hace?; es excelentísimo, amigo de la familia real de Akoakam y su fiel servidor y punto. De lo que no podemos pasar y obviar es la actuación de todos esos «expertos», «ilustrados» y «maestros» que sirven y trabajan para la Administración del régimen que van presumiendo, corrigiendo y dando lecciones al mundo entero mientras que su trabajo brilla por su ausencia; si tanto saben, si tanto hacen para que el país funcione, si aconsejan y asesoran a sus políticos… ¿Dónde están los resultados? ¿Por qué esos siguen sin enterarse, meten la pata constantemente y cada uno hace y dice lo que le da la real gana?
A mí se me ocurren dos posibles explicaciones: o bien ellos, los gobernantes, son tan tarados que no se enteran de nada, y como nadie da lo que no tiene y el mono aunque se vista de seda mono se queda por lo tanto pueden tener como asesores al mismísimo Albert Einstein, Émile Zola o Platón, no captarán absolutamente nada; o eso asesores, consejeros y técnicos ministeriales simples adornos, nadie les hace caso porque no tienen nada que ofrecer entonces, ¿para qué sirven, para qué están?
Si no fuera porque fuera del PDGE y su Gobierno hace mucho frío y se pasa hambre, mucha hambre seguro que más de uno se habría replanteado mandarlo todo a la mierda porque la incompetencia de sus jefes les retrata y algunos se avergüenzan.
Así lo pienso y así lo digo; ¿Qué os parece?