Dime de qué presumes y te diré de lo que careces. A los exégetas de los fang

Por José Eugenio Nsue

Ya se está convirtiendo en hábito peligrosísimo entre algunos ’eminentes preclaros’ de las etnias minoritarias que conforman Guinea Ecuatorial: Bubi, Ndowe, Annobonés, Fernandina o Bujeba; de hablar, opinar sobre los Fang sentando cátedras como si fuesen unos autoritas en Antropología, Sociología o en Arqueología con una supremacía ética, moral y cultural fuera del alcance de todos los demás mortales, y siempre en términos peyorativos. Como dice el Maestro Francisco Ela Abeme en su artículo FANG, publicado en Facebook el 15 del presente mes de junio: “Sin embargo, observo a algunos que, desde que cazan al vuelo algún estereotipo, referente a los Fang, ya vienen a impartir lecciones hablando de los Fang; olvidando que, cuando alcanzaron sus grados académicos, los Fang no estaban incluidos como asignatura”.

Esta semana ha saltado a la palestra otro ‘doctor ndowe‘, según se presenta él mismo en los audios que circulan en las redes sociales, sin decir su nombre ¿por?, experto en los Fang donde viene a impartir sabias orientaciones, hacer un diagnóstico tras auscultar y pasar por el escáner al moribundo de la República de Guinea Ecuatorial; llegando a la siguiente conclusión: la República de Guinea Ecuatorial padece de ‘Fanguitis’, es decir, la ocupación por los Fang de todas las instituciones del Estado, y como esos son unos asilvestrados, salvajes, polígamos; han traído a las ciudades de Bata y Malabo sus costumbres bárbaras y ancestrales como convivir con varias mujeres, tener a sus cargos los tropecientos hijos, sobrinos, así como enchufar en los puestos a todos sus familiares que son otros montones…, lo que dejan infectadas a todas las instituciones; además, los Fang son unos inadaptados como los gitanos en España que, a pesar de querer integrarlos con la ley y orden, resulta imposible; a los Fang hay que domesticarlos, civilizarlos para que puedan convivir con el resto de las etnias civilizadas (breve resumen).

A parte de que no ofende quien quiere, sino quien puede; esa superioridad moral que se han autoimpuesto muchos compatriotas de las otras etnias guineanas y la ligereza con la que lo hacen a la hora de atacar a los Fang llamándonos de analfabetos, ignorantes, salvajes, inadaptados, embrutecidos, caníbales, etc contrasta con la realidad de la historia y su evolución de sus propias etnias. Antes de la ocupación colonial de los occidentales y la llegada del hombre blanco en África, ¿ qué civilizaciones tenían dichas etnias? ¿Dónde están los vestigios, las huellas de sus culturas y civilizaciones desarrolladas como los Yoruba, los Mandinga, los Nok, los Songhai, los Punt, los Zulú o los Soninké, etc de Benin, Malí, Nigeria, Somalia, Sudáfrica o Ghana? ¿En qué sobresalían sus etnias superiores?; con la llegada de los occidentales (colonización), ¿en qué fueron los mejores que los Fang; en qué destacaron más que las demás?

Las colonias fueron una calamidad para toda África desde el punto de vista de su repartición. Los colonos no tuvieron en cuenta ni los pueblos primitivos afines, ni las etnias en su conjunto; se dedicaron a repartir todo el continente según sus intereses económicos como si fuera una tarta de tal forma que juntaron etnias con culturas dispares que nada tenían en común ni el habla, ni las tradiciones, ni la misma consanguinidad. Ese disparate histórico lo seguimos pagando siglos después y, hoy por hoy resulta imposible resolver ese desaguisado; pero, en vez de aprender, aceptar y asumir esa realidad; procurar y aprender a convivir y a construir un espacio común donde quepamos todos, resulta que precisamente los guineanos que se les suponía ‘culturizados’, son los que fomentan el separatismo, las divisiones y el odio con sus intervenciones descalificativas contra toda una etnia como si el mal o buen comportamiento se llevara en los genes, o como si hubiera razas buenas y otras malas, países de los buenos y países de los malos, etnias nobles y otras mezquinas.

Nuestro país ha sufrido la desgracia de tener consecutivamente dos presidentes a cual más inútil, más primitivo y más criminal; por casualidades de la vida, los dos son de la misma familia (de la misma tribu, distrito), los dos son de la etnia Fang pero, ¿eso quiere decir que toda la tribu Esangui de todo el mundo son criminales, inútiles y primitivos como Macías Nguema y Obiang Nguema?; el que los dos únicos presidentes que ha tenido el país hayan sido Fang, ¿eso quiere decir que todos los Fang somos inútiles, primitivos, arcaicos como el rey Obiang Nguema I y su tío? Durante los mandatos de esos dos desastres que nos están arruinando el país, ¿no ha habido gente de las otras etnias, ministros, primeros ministros, diputados, senadores, alcaldes, gobernadores, presidentes de las cámaras de comercio que han cogobernado, colaborado, contribuido a la persecución, empobrecimiento y extorsión de los pueblos de Guinea? ¿O es que esos que apoyaron y coaligaron con el sanguinario Macías u otros que lucharon junto a Obiang para derrocar al tío el 3 de agosto de 1979 y luego fueron copando y ocupando puestos destacados en sus administraciones del asesino y cleptómano del rey de Akoakam, no eran verdaderos bubis, ndowes, fernandinos, bujebas o annoboneses? ¿Quién les ha dicho a los ’eminentes preclaros’ ndowes, bubis o annoboneses que entre sus conciudadanos no hay más que civilizados y alfabetizados, mientras que entre los Fang no hay mas que borregos, embrutecidos y salvajes?

Es curioso que ninguno de los Fang eminentes, que los hay y bastantes, se ha atrevido ni dedicado a explicar la forma de ser del resto de las etnias porque no sería ni justo, ni pertinente. Guinea Ecuatorial ha caído en manos de unos asesinos e ineptos durante los más de 50 años que ha durado la independencia, cuyas consecuencias nefastas las estamos padeciendo absolutamente todos los guineanos independientemente de su procedencia, etnia o tribu; salir de esta situación, deshacernos de esa plaga, pesadilla, debe ser tarea de todos los guineanos de bien, unir todos nuestros esfuerzos y poner cada uno lo mejor que tiene. Todos los países del continente africano se componen de muchas etnias y tribus; tratar de explicar nuestro subdesarrollo a partir de las etnias, es una pérdida de tiempo.

Yo siempre he sido muy crítico con la división social de los africanos por etnias, tribus, clanes porque, a mi modo de pensar, induce al separatismo y a la división; las personas se deben distinguirse no por su raza, ni por su origen, ni por su etnia, sino por sus hechos y sus capacidades, por sus méritos y comportamiento. Intentar demonizar a toda una etnia, a un color de la piel, a todo un país o a todo un continente es el principio del fascismo.

Los guineoecuatorianos no somos enemigos, no debemos ser adversarios étnicos; el problema de Guinea Ecuatorial no se llama los Fang, se llama el régimen criminal de Obiang Nguema I, y los que creen que saben cómo acabar con él, que presenten la fórmula. Como dice el Maestro Ela Abeme: ‘Obiang es Fang, pero los Fang no son Obiang‘. Ya está bien de provocaciones pueriles.

Así lo pienso y así lo digo; ¿ qué os parece?

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