Ya lo dice el refranero español, «trapo que asciende a toalla no hay clavo que lo sujete«…
Los dueños de Guinea se creyeron los reyes del Africa Central por las calderillas que les daban por el petroleo y con la soberbia que caracteriza a los nuevos «ricos«, se permitieron el lujo de tratar con arrogancia y prepotencia a sus vecinos. Hete aquí que llega el Covid19, el tan denostado Occidente cierra sus fronteras y todos a desfilar como turistas a Cameroun a mendigar asistencia sanitaria porque nuestros hospitales de superlujo dignos de un pais » emergente» son pura fachada en una república bananera dirigida por prehomínidos….
Suerte que P. Biya, a pesar de ser miembro del club de los que se aferran a la poltrona, es ma’s razonable que nuestro hombre de Turkana.
Dos ministros y un ex ministro de Teodoro Obiang en unas clínicas de #Camerún
— Josimar Oyono Eseng (@OyonoEseng) February 26, 2021
Aquí despotricando contra Biyamerún, maltratando a su diaspora en Guinea.. y a la hora de la verdad, cuando se tuercen las tuercas, como ahora, todos acaban al país vecino
¡ Viva el exilio sanitario ! pic.twitter.com/tEtjVeCdwV
Lo del Covid19 debería servir de lección al hombre de Turkana que gobierna Guinea Ecuatorial y sus acólitos que no se puede ir de sobrado por la vida, que » las grandes infraestructuras» no sirven de mucho si no hay capital humano y sobre todo, que no puede haber progreso si marginas, persigues y encarcelas a la gente capaz, mientras pones en el pedestal a los mediocres.
La mediocridad no es un valor, es un lastre que impide el desarrollo de cualquier país serio.