Por José Eugenio Nsue

Se acabó lo que se daba en la República de Guinea Ecuatorial tras dos semanas intensas de campaña en las que los devotos, sirvientes y seguidores del santo de moda en el país, el santo Obiang Nguema, y su consorte, la virgen de Angong, la beata Mangue Nsue Okomo, han hecho una romería nacional y la peregrinación a los lugares por donde el santo y la beata vivientes pisaban y paseaban, unos para agradecerles por los favores recibidos; otros muchos, muchísimos para implorar, suplicar su bendición e intercesión para que obren milagros en ellos, para obtener beneficios personales y familiares, materiales y anímicos. Como en todas las romerías, había que llevar las ofrendas; así, hemos visto los que han presentado a sus seres queridos (padres, hijos, hermanos o amigos) como chivos expiatorios, otros han tirado la casa por la ventana dando cientos de millones de francos cefas como diezmo para la causa cuando viven rodeados de vecinos que viven en una absoluta miseria; unos sacrificando cebúes, uno para el santo, otro para la beata y otro para el monaguillo o acólito Tontorín Nguema Obiang; otros tantos han ido arrastrándose famélicos, enclenques y exhaustos con tal de tocar, estar cerca o escuchar de cerca las sabias orientaciones de la bienaventurada familia con la esperanza y certeza de que igual que lo que hizo Jesús con la hija de Jairo (resucitarla); con la mujer que padecía de flujo de sangre, y había sufrido mucho de muchos médicos, y gastado todo lo que tenía sin curarse (la curó cuando ella le tocó el manto) (Mt.9, 18-26; Lc.8, 40-56); o con el Centurión en Cafarnaún que se le acercó rogándole que curase a su criado que estaba en cama paralítico y con mucho sufrimiento: “Señor, no soy digno de que entres en mi casa. Pero con una palabra tuya, mi criado será curado” (Mt.5, 5-11).

Durante dos semanas ha habido tanto alboroto, tanto revuelo entre la población; los entusiastas y voceros del clan criminal de Akoakam han movilizado a todo el mundo que se encontraba en el país; en todos los rincones, han levantado de sus camas y lechos de muerte a enfermos y moribundos; obligados a ancianos, embarazadas, niños y jóvenes; han cerrado todos los centros educativos, la administración y los negocios; han paralizado absolutamente el país y obligado hasta los peces del mar y los ríos, las aves, las moscas y los animales salvajes y domésticos…para que vayan a ver y a escuchar a los “elegidos”, santo Obiang y beata Coo Obiang, ya que sus vidas dependen de ellos, fuera de ellos no hay vida.

Pasado ese ajetreo y revuelo, y vuelto a la tensa calma, a la cruda realidad, y al regreso de la romería y la peregrinación, los pobres mentales de los guineanos se han encontrado y topado nuevamente con que no se ha producido milagro ninguno; los que se fueron enfermos, han vuelto moribundos; famélicos, están peor que nunca; los que fueron a pedir trabajos, no tienen ni para pagar el pasaje de vuelta; los que dejaron a sus hijos sin comida, sin poder matricularles en la escuela, y enfermos sin la atención médica ni sanitaria, han vuelto con una mano por delante y otra por detrás; esas hermanas y familiares cuyos hermanos, hijos y parejas están injustamente encarcelados y son torturados, infundaron los andrajos típicos con las efigies del santo y la beata pensando que así ellos tendrán clemencia para los suyos, han vuelto avergonzados y humillados con las manos vacías, sus parientes encarcelados y torturados…

O sea, no ha habido ni milagros, ni clemencia, ni piedad, ni compasión, ni el perdón de los pecados; el santo Obiang, la beata Constancia Mangue Nsue Okomo, así como el monaguillo Tontorín Nguema Obiang han regresado a sus guaridas doradas, y los entusiastas, voceros y mamporreros del sindicato del crimen organizado, PDGE, a sus trincheras para, desde ahí seguir disparando, incordiando y vociferando.

Pueblo y habitantes de la República de Guinea Ecuatorial; hacedme el favor: ¿realmente ha merecido la pena tanto alboroto? ¿Cuántas veces más van a seguir engañándoos, arrastrándoos y utilizándoos como peleles? ¿Cuándo vais a daros cuenta de que así no se vive, así solo se muere lenta, rápida y cruelmente? ¿Qué pasa con los guineanos a los guineanos; qué os pasa? ¿Y ahora qué?

Seguro que los habrá sin vergüenza quienes vais a enviar WhatsApp desde ya mismo a los familiares y amigos que tenéis en Europa o América, para pedirles que os ayuden, que os manden algo para comprar los medicamentos para tratar la pulmonía, rotura o paludismo que habéis contraído durante la campaña; para comprar comida para los niños porque llevan dos semanas sin comer; o para que os gestionen seguros médicos, alojamientos, etc, para venir hacerse curar en los mejores hospitales ya que en el país en lugar de hospitales hay centros de envenenamiento. Si algo ha servido en esas dos semanas, quizás ha sido para que se conozca aún más al monaguillo de sus padres (santo Obiang y beata Coo), y para que se convenzan aquellos que todavía dudaban que ese niño – grande además de inmaduro, es más tonto que su propio padre, que era muy difícil de superar. Ni está capacitado ni cualificado para ser un Vicepresidente de una nación, ni siquiera para ser ordenanza de un Ministerio. Basta por leer los tuits que nos ha premiado y acostumbrado durante la campaña; como Director de campaña de todo un partido político gubernamental, que tiene o dice tener el 99% de la población afiliada, lleva gobernando más de 43 años y ocupa todos los cargos institucionales, administrativos y dirigen todos los estamentos e instituciones; no ha publicado ninguna sola propuesta, promesa para la nación a la que van a seguir mandando; como un verdulero, párvulo, o un tarado (que lo es), ataca a su contrincante con insultos, descalificaciones y ataques personales (como el penúltimo twit que le ha dedicado al candidato de CPDS para esta elecciones haciendo alusión de su defecto físico); no se puede ser más miserable, mezquino y subnormal.

Ya se ve por qué no quería debates televisados porque en lugar de dar explicaciones al pueblo de la gestión de su gobierno y el partido durante más de 43 años y las razones del porqué quieren que se les vote para otros 7 años otra vez, si es que se les había votado alguna vez de forma libre y voluntaria; en lugar de hablar de la economía, educación, sanidad, seguridad nacional, derechos y libertades individuales, agricultura, ordenación territorial y administrativa, la cuestión étnica, cultura y deportes, la proliferación de sectas y religiones estafadoras, la inflación y subidas de precios de productos de primera necesidad, etc, etc; se dedicaría a hablar del aspecto físico del oponente, de sus posesiones y de las musarañas.

Por lo demás, no hace falta ser un avispado para vaticinar el estado de cosas en Guinea el domingo 20 por la tarde – noche: Obiang, familia y los entusiastas e integrantes del sindicato del crimen organizado festejando su apabullante victoria en los comicios con un contundente 99.9% de votos; el CPDS lamentando, denunciando y ¿quejándose? del fraude electoral, así como las innumerables irregularidades habidas durante la votación; va a negar reconocer los resultados hasta que con un poco de suerte les regalan un par de escaños como mucho; la cacareada Comunidad Internacional criticando el proceso electoral y a la vez reconociendo al Presidente electo como legítimo. Y el pueblo, a apocarse, y el lunes al sol como de costumbre.

Se admiten apuestas.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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Un comentario en «Colorin colorado, este cuento no ha acabado»

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