Por José Eugenio Nsue

No me cansaré de traer a colación la anécdota que me había pasado en mis tiempos de universitario en Oviedo (Asturias, España) cuando un profesor pidió que los que no éramos españoles contáramos las bondades de nuestros respectivos países en todos los aspectos (paisajístico, social, culinario, político…) para contrastarlas con las españolas. El chico francés habló de la «grandeur» francesa: su arquitectura, la cocina, los vinos, el clima…, y cómo no de la separación de poderes, aportación francesa a la civilización occidental (poder ejecutivo, legistivo y judicial); el belga habló de la cohabitación de las dos culturas en su país: los Flandes en el norte, de habla neerlandesa, y Valona en el sur, de habla francesa, que por culpa de los fanáticos y extremistas, suele haber enfrentamientos duros en defensa de sus posturas, y cómo la institución monárquica hace de dique de contención y sirve de elemento de cohesión y unidad nacional, también gracias a la elección de Bruselas, capital de Bélgica, como Sede de las Instituciones europeas, el país permanece unido y dinámico. Cuando llegó mi turno (era el único negro y africano de todo el Campus de humanidades de Milán en todas las Facultades de Filologías: hispánica, inglesa, germánica, italiana, portuguesa y francesa; Filosofía y Geografía e Historia), les dije que podía hablarles del paisaje y la naturaleza paradisíacos de mi país, del carácter hospitalario y alegre de su gente y de poco más ya que hablar de la sociedad, me deprimía por la extrema pobreza en la que vivía la inmensa mayoría de los guineanos (entonces y ahora), la escasez de infraestructuras básicas, pilares de todas las sociedades como son la sanidad y la educación; y de la política prefería no decir nada tampoco ya que, como todo ser humano que se siente orgulloso de los suyos en cambio, no había un solo aspecto reseñable del que enorgullecerse de mis gobernantes.

En Guinea Ecuatorial, cualquier tiempo pasado fue mejor. La anécdota contada ocurrió en la segunda mitad de la década de los 90; lamentablemente aquella sensación de pena y tristeza por mi país, me sigue embargando hasta hoy; Guinea es el país donde el tiempo no avanza sino que retrocede; nada evoluciona, todo involuciona; es un país donde no se puede hablar de progreso sino de regreso, donde nada cambia además del envejecimiento prematuro de los jóvenes por causa de la mala vida, enfermedades y torturas físicas, morales y psicológicas.

Con la Circular que el Ministerio de Minas e Hidrocarburos de fecha 25 de abril del presente año, número 6426 – 050, instando a «todos los Ejecutivos (Ministros, Inspectores generales, Consejeros, Gobernadores, Secretarios generales, Directores generales) y Funcionarios del Departamento a concentrarse en la Estación de Servicios de GEPetrol de Vitacana, a partir del día 26 sobre las 06:00 para llevar a cabo la limpieza en las calles y barrios de la ciudad de Malabo»; nos retrotrae a la época de ‘triste memoria’ como lo llaman los mismos actores de aquella época en la que Macías Nguema Biyogo y su sobrino y lugarteniente Obiang Nguema Mbasogo, obligaban a toda la población, funcionarios y el ejecutivo en pleno a dedicarse a la limpieza y adecentamiento de las calles, ciudades, carreteras y pueblos abandonados porque no había con qué pagar a los trabajadores para que lo hagan. Todos los que tenemos más de 50 años nos acordamos perfectamente de cómo Ministros del gobierno, Delegados gubernativos, Jefes militares y el pueblo en general, machetes, palas y picos en mano desbrozaban la maleza que invadía las calles y carreteras que más bien se habían convertido en cabañeras o caminos para los animales ya que a penas quedaban coches y personas; todo el mundo tenía que dejar sus quehaceres y obligaciones para cumplir con las circulares ordenadas por ‘N’NOM NGUI’ (Gorila macho, apodo viril del sanguinario Presidente). Estaba prohibido caerse enfermo, tener una desgracia o dar a luz durante el periodo decretado para el trabajo a la comunidad, los esbirros (Juventudes en marcha con Macías, nunca sin Macías; Presidente vitalicio de Guinea Ecuatorial, Mayor General) podían acusarte de desobediencia a las órdenes de ‘N’GOMAN’ (Jefe Supremo) y por consiguiente tomar la justicia por sus manos y hacer de ti lo que les plazca (de ahí tantas torturas y muertes impunes).

Cuarenta y pico años después el nieto de aquel ezquizofrénico y psicópata Macías e hijo del moribundo y desahuciado criminal y asesino Obiang, el actual hombre fuerte del país que ejerce de Presidente absolutista sin haber sido nombrado ni votado, Nguema Obiang Mangue el Tontorín, retoma las prácticas de su abuelo y su padre y obliga a los Ministros, Consejeros, Secretarios de Estado… y funcionarios a fajarse en la limpieza de las calles y ciudades en un país en el que los alcaldes de los ayuntamientos que debían encargarse del adecentamiento y limpieza de sus ciudades y municipios, son los que se enriquecen como María Coloma EDJANG MBENGONO, la ex caldesa de Malabo; Bonifacio MANGA OBIANG, ex alcalde de Bata, etc, etc que, de la noche a la mañana han pasado a formar parte de la envidiable (por los pobres mentales) élite de nuevos ricos salidos de la nada; en un país explotador de petróleo y gas, el tercero o cuarto del sector en África, de la madera, pesca y el oro de forma salvaje, y no hay dinero ni presupuesto para contratar al personal de limpieza y pagarle convenientemente, para tener que recurrir a los miembros del Gobierno y funcionarios que la familia Obiang considera sirvientes y braceros, y los utiliza a su conveniencia desde mandarles como mozos de recado, asistentes de domicilios para limpiarles los baños y comedores; ahora para que vayan a acabar con el olor hediondo y aspecto lúgubre y funesto de las ciudades guineanas porque para eso les pagan. ¿Hay precedentes en el mundo actual donde los miembros del Gobierno y funcionarios son los que se encargan de la limpieza de las calles y barrios de sus ciudades?

Falta poco para que también se movilicen a los estudiantes universitarios, alumnos de secundaria y primaria así como los profesores como en tiempos de Macías, para que vayan a recolectar los cocos en las playas, las frutas en las fincas de los Obiang en Siete Colinas o Koete, otros para ir a pescar para ellos barbos en sus pisciculturas y ríos circundantes apropiados y expropiados a los vecinos de Akoakam, el pueblo donde se cree que nació o de donde vivieron sus padres.

Así que, queridos «compatriotos»; aquí tenéis lo que queríais y habíais votado para la continuidad. Uno solo está siendo capaz de domar a todo un país como si fueran animales salvajes, hacer claudicar a todos políticos, funcionarios y profesionales e imponer su LEY sin que nadie rechiste ni se defienda: obliga a la caricaturizada y figurativa Primera Ministra a asumir competencias que no le corresponden como revocar o levantar la inmunidad o condición de aforado a un Ministro y ella, a pies juntillas, obedece a sabiendas de que está cometiendo una ilegalidad; cesa a ministros y manda encarcelarlos mientras que los supuestos magistrados hacen escritos y mandamientos judiciales absurdos para dar apariencia de legalidad de las decisiones del único hombre segundo del país; se le ocurre seguir humillando a sus familiares, parientes y conocidos de los prohombres enchufados en las empresas estatales y entidades autónomas imponiéndoles pasar por unas oposiciones para optar a las direcciones de esas entidades y empresas; algo inaudito, tener que opositar para ser director o pasar a formar parte de la ejecutiva de una empresa; o anular/revocar unilateralmente la exención de visados a los americanos, una decisión tomada y aplicada sin siquiera llevarla al Consejo de Ministros para ser debatida. Cuando la Administración norteamericana pida explicaciones al gobierno guineano, el títere del Ministro de AAEE dirá que es decisión del nuevo amo que como todas sus decisiones, es irrevocable y obligado cumplimiento.

En tan breve tiempo, Nguema Obiang Mangue se ha hecho con todo el poder, sometido a todas las instituciones y su personal, invalidado e inutilizado todos los cargos administrativos y órganos de gobierno y ha impuesto su autoritas; también ha hecho suya la portavocía tanto del Gobierno como de la Jefatura de Estado hasta el extremo de que su cuenta de Instagram se ha convertido en el Boletín Oficial del Estado; a través de ella la población y la Comunidad Internacional se informa. Muchos no esperábamos que la conquista del poder por ese necio fuera a ser coser y cantar. Alucinante.

Así lo pienso y así lo digo; ¿qué os parece?

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3 comentarios en «Miembros del gobierno guineano limpiando calles y ciudades como en el antaño. En Guinea Ecuatorial nada cambia»

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